Con su primer sueldo a los 14 años, este joven construyó un hot rod Ford Model A de 1929
El 'Loaded Toad' corrió en Bonneville Speed Week 2025 con un motor de cuatro cilindros de 3.3 litros y compresión 6 a 1
Blaine West, recién egresado de la preparatoria, llevó a Bonneville Speed Week 2025 un Ford Model A de 1929 que construyó él mismo desde cero, apenas meses después de terminarlo. El joven, originario de Carlton, Oregon, hizo el viaje a los llanos salados de Utah junto a su padre para competir con el cupé al que apodó 'Loaded Toad'.
La historia del auto empezó cuatro años antes, cuando West tenía 14 años y encontró la carrocería en venta por Instagram, publicada por una cuenta que su padre seguía. Viajaron siete horas hasta Bow, Washington, cerca de la frontera con Canadá, para verla en persona. El auto había sido convertido en pickup en algún momento de su vida, por lo que los cuartos traseros estaban dañados, pero West ya tenía un par original en buen estado. Pagó por la carrocería con el dinero de su primer cheque de su primer empleo.
El proyecto avanzó poco durante dos años debido al presupuesto limitado, hasta que West encontró un chasís a buen precio en Facebook Marketplace. A partir de ahí reconstruyó el motor original, un cuatro cilindros 'banger' de 3.3 litros con una relación de compresión de 6 a 1, y le fabricó un múltiple de admisión propio para un carburador Holley 94 de dos gargantas. El motor usa una cabeza Winfield de alta compresión, y la transmisión también fue reacondicionada por West.
La suspensión delantera también es obra suya: instaló un eje delantero caído de Ford de 1934 y modificó a mano el resorte principal invirtiendo su ojal para bajar el auto dos pulgadas adicionales. Junto a su padre fabricó también el subchasís trasero, que se había oxidado por completo. El nombre del auto, pintado en el cuarto trasero con pintura que le prestó su madre, es un homenaje a un dragster de los años cincuenta llamado 'Loaded Toad', aunque West asegura que no quiso copiar el nombre: simplemente describía bien a su propio auto, verde, bajo y con aspecto agresivo.
Actualmente el 'Loaded Toad' circula como cupé deportivo sin techo, pero West planea construirle un techo estándar para regresarlo a su configuración original de cupé, manteniendo la estética de un hot rod de carreras de los años cuarenta. No hay planes de meterle un V8: West prefiere mantener el motor de cuatro cilindros y sueña con encontrar una conversión Riley de válvulas en cabeza de dos puertos para sacarle más potencia sin perder su esencia original.
West atribuye buena parte del proyecto al ambiente que lo rodea: trabaja como aprendiz de mecánico diésel en un taller donde tanto su jefe como sus compañeros son aficionados a los hot rods y asisten juntos a los mismos eventos. Esa comunidad, dice, fue clave para completar un auto que hoy corre en la sal de Bonneville tal como lo imaginó desde que tenía 14 años.


