Domenicali descarta que el Gran Premio de Madrid termine como el fiasco de Valencia
La Fórmula 1 calcula un impacto económico de 400 a 450 millones de euros y 6,000 empleos para la capital española
Stefano Domenicali, director ejecutivo de la Fórmula 1, salió a despejar las dudas que generó el debut del Gran Premio de Madrid: no habrá un desenlace como el de Valencia. El directivo italiano habló con Mundo Deportivo tras el arranque de Madring, el circuito urbano que sustituye al trazado de Montmeló en el calendario español a partir de esta temporada.
El antecedente pesa. Entre 2008 y 2012, Valencia albergó un Gran Premio por su puerto que terminó en cinco ediciones, deudas millonarias y casos de corrupción que todavía colean. El contrato original contemplaba carreras hasta 2014, pero el evento se canceló dos años antes de esa fecha, y desde entonces cualquier proyecto urbano de F1 en España carga con esa sombra.

Domenicali explicó que la diferencia central está en el financiamiento: Madring se levantó con inversión privada del grupo IFEMA, sin desembolsos públicos relevantes por parte de la Comunidad de Madrid. Según el directivo, ese esquema fue determinante para dar luz verde al proyecto, porque permite que el promotor recupere su inversión sin comprometer las finanzas de la administración madrileña.
El impacto económico proyectado ronda entre 400 y 450 millones de euros, con la creación de unos 6,000 empleos, cifras que la Fórmula 1 utilizó como parte del estudio previo antes de firmar el contrato. El acuerdo con Madrid se extiende por diez temporadas, hasta 2035, un plazo que duplica la duración que en teoría tenía asegurada Valencia antes de su cancelación.

El primer Gran Premio de Madrid dejó organización sólida pero poca acción en pista, con un circuito que generó pocos rebases y críticas de aficionados y especialistas. La discusión sobre el trazado ya obligó a los organizadores a plantear ajustes de cara a 2027, mientras el debate financiero apenas comienza: el tiempo dirá si Madring logra sostenerse donde Valencia fracasó, o si España repite un capítulo que prefiere olvidar.


