El efecto túnel: así la velocidad reduce tu visión periférica al volante
A 80 km/h ya se pierde 35% de la eficacia visual, según la DGT
La Dirección General de Tráfico de España (DGT) advierte sobre el efecto túnel, un fenómeno que reduce el campo de visión lateral del conductor conforme aumenta la velocidad, limitando la percepción prácticamente al punto central de la carretera.
Entender este efecto importa porque afecta directamente la capacidad de reacción ante imprevistos: un conductor con visión reducida detecta más tarde a un peatón, una motocicleta o un vehículo que se incorpora desde un costado, lo que eleva el riesgo de siniestros.

Los números respaldan la advertencia. Detenido o hasta 35 km/h, el ángulo de visión de una persona alcanza los 104 grados, cubriendo tanto el frente como ambos costados. Pero ese cono se cierra de forma proporcional a la velocidad: la DGT señala que a 80 km/h ya se pierde 35% de la eficacia visual, y a partir de 130 km/h desaparece la nitidez periférica, complicando el cálculo de distancias y velocidades de otros vehículos.
El Colegio de Ópticos Optometristas de Andalucía ofrece un dato práctico: reducir la velocidad en 10 km/h mejora la visión periférica entre 7 y 10 grados, una ganancia significativa en carretera o ciudad.

La velocidad no es el único detonante. El alcohol y otras sustancias ralentizan los movimientos oculares y deterioran la convergencia necesaria para medir distancias, mientras que el estrés y la ansiedad al volante también estrechan el campo visual, sumándose a síntomas como taquicardia o sudoración.
La recomendación de especialistas y autoridades de tránsito coincide en un solo punto: moderar la velocidad y evitar conducir bajo efectos de alcohol, drogas o estrés extremo son las formas más directas de conservar un campo de visión amplio y reaccionar a tiempo ante cualquier imprevisto en la vía.


