El primer híbrido de Peugeot no fue un auto: fue un tanque de guerra de 1917
El prototipo usaba un motor de 100 CV para alimentar generadores eléctricos en las orugas, sin transmisión mecánica
Peugeot presentó en 1917 un prototipo de tanque con tracción híbrida en serie, diseñado por el ingeniero Étienne Edmond como respuesta a un concurso del ejército francés durante la Primera Guerra Mundial. El vehículo utilizaba un motor de gasolina de aproximadamente 100 caballos de fuerza que no se conectaba directamente a las ruedas, sino que alimentaba un generador eléctrico.
Ese generador, a su vez, energizaba dos motores eléctricos colocados directamente en las ruedas dentadas delanteras, encargadas de mover las orugas del tanque. Hervé Charpentier, conservador del Museo de la Aventura de Peugeot en Sochaux, explica que este esquema permitió a la marca evitar el diseño de una transmisión mecánica, un componente complejo y propenso a fallas en un vehículo de orugas.

La solución no fue exclusiva de Peugeot. En Estados Unidos, Holt y General Electric desarrollaron en paralelo una combinación similar de motor de combustión con generadores eléctricos para mover orugas. En ambos casos se trataba de lo que hoy se conoce como híbrido en serie o eléctrico de autonomía extendida, un esquema que recientemente ha vuelto a cobrar relevancia: Nissan lo aplica en sus modelos e-Power, con autonomías que superan los 1,200 kilómetros.
A pesar de contar con mejor protección y una suspensión más eficaz que su competidor directo, el Renault FT-17, el tanque de Peugeot perdió el concurso militar. Su cañón tenía una movilidad muy limitada frente a la torreta giratoria del Renault, y además Peugeot carecía de la capacidad de producción necesaria para cumplir con los plazos del ejército. El resultado: solo se fabricó una unidad del Peugeot, mientras que Renault produjo más de 3,500 ejemplares del FT-17, para los cuales, irónicamente, Peugeot terminó suministrando motores.


Peugeot no volvería a experimentar con la hibridación sino hasta 1991, con un prototipo del 405 diésel que sentó las bases de la tecnología que después usaría el grupo PSA. Entre 2006 y los años siguientes, la marca probó internamente una flota de Peugeot 307 con distintas carrocerías, incluyendo versión coupé-cabriolet, como paso previo al lanzamiento comercial de los híbridos 3008 y 508 RXH en 2012, antecesores directos de los actuales 308, 3008 y 5008 con tecnología enchufable.


