Fernando Alonso conduce el Aston Martin Valiant por las calles de Mónaco
El hypercar de 735 caballos usa caja manual de seis velocidades, una rareza en la era de los paddle shifters
Fernando Alonso fue captado esta semana conduciendo un Aston Martin Valiant negro frente al Casino de Montecarlo, en un video nocturno que circula en Instagram y que retomó TheSupercarBlog. El bicampeón de Fórmula 1 no solo colecciona autos exóticos: también participó en el desarrollo de este modelo.
La aparición del Valiant en las calles de Mónaco importa porque se trata de una de las máquinas más exclusivas del catálogo actual de Aston Martin, con una producción limitada a un puñado de clientes. Ver uno rodar en tráfico real, con Alonso al volante, es una oportunidad poco común de apreciar en movimiento un auto que la mayoría solo verá en fotografías.
Bajo la carrocería agresiva del Valiant se esconde un V12 biturbo de 5.2 litros que entrega 735 caballos y 555 lb-pie de torque. La potencia llega a las ruedas traseras a través de una caja manual de seis velocidades, sin paletas ni doble embrague, una decisión poco habitual en un superdeportivo de esta categoría en 2024.
El Valiant se distingue visualmente del Valour, su pariente cercano en la gama, gracias a rines de aleación exclusivos, calaveras únicas y un alerón trasero de gran tamaño. Aston Martin lo concibió como uno de sus autos más orientados a la pista, más cercano en espíritu a sus especiales de competición que a un gran turismo pensado para el confort.
Reportes describen a Alonso como una pieza clave en la definición del carácter del Valiant, con retroalimentación derivada de su experiencia en la Fórmula 1 que influyó en la reducción de peso, el aumento de potencia y el ajuste de la suspensión para uso en circuito. Esa colaboración va más allá de un simple contrato de imagen y vincula al auto directamente con las preferencias del piloto asturiano.
El Valiant llega en un momento en que buena parte del segmento de hypercars avanza hacia la electrificación e híbridos, como ocurre con el propio Aston Martin Valhalla, de motor central e híbrido. El Valiant, en contraste, mantiene el V12 al frente y el cambio manual como firma, una apuesta deliberada por la conducción analógica.
Con su producción completamente asignada, el Valiant no llegará a ningún concesionario. Su existencia confirma que Aston Martin todavía puede fabricar autos de nicho centrados en el placer de conducir, incluso mientras el resto de la industria se mueve hacia la electrificación total.


