Ferrari admite que la clasificación, no el auto, le cuesta el podio en 2026
Leclerc completó 48 vueltas sin fallos con los duros, pero salir quinto lo dejó fuera del podio en Madrid
Charles Leclerc terminó cuarto en el Gran Premio de España pese a sostener un ritmo de carrera que, en varios tramos, rozó el de los autos del podio. Ferrari confirmó que el problema no está en el auto en carrera, sino en la clasificación del sábado, un patrón que ya se repitió en Zandvoort y ahora en Madrid.
El dato importa porque expone una limitación concreta del SF-26: un monoplaza competitivo en tanda larga que pierde la carrera antes de que empiece, por no calificar en los primeros lugares en un trazado donde adelantar es casi imposible.
Leclerc completó un tramo de 48 vueltas con neumáticos duros sin cometer errores, mostrando el ritmo del Ferrari con aire limpio. El equipo decidió alargar su primera parada apostando a un coche de seguridad o una bandera roja que le permitiera saltar posiciones; ninguna de las dos se presentó. Lewis Hamilton, que salió con neumáticos blandos, abandonó a los pocos giros por un problema de frenos.
Leclerc reconoció después de la carrera que la estrategia agotó las opciones disponibles: con neumáticos duros o blandos, el resultado hubiera sido el mismo cuarto lugar sin la intervención de un factor externo. Vasseur coincidió en que la ejecución en pista fue correcta y que la carencia se concentra en la calificación.
El director de Ferrari detalló que el problema no es el ritmo general en la Q3, sino la incapacidad del equipo para dar el mismo salto de rendimiento que sus rivales en el último intento de la sesión. Según explicó, si la clasificación terminara tras la primera vuelta rápida de la Q3, el panorama sería distinto, con Ferrari peleando entre los primeros puestos junto a Verstappen, Norris, Antonelli y Hamilton.
Vasseur descartó que se trate de una falla estructural del SF-26 y ubicó el foco de trabajo en la evolución del rendimiento durante la sesión clasificatoria, no en el ritmo puro del auto. La próxima cita de Ferrari será una nueva prueba para confirmar si el equipo logra trasladar su ritmo de carrera a la parrilla de salida del domingo.


