Ferrari estrena mejoras aerodinámicas en Austin, pero Leclerc y Hamilton piden cautela
El paquete incluye nuevos deflectores, retoques en pontones y un difusor rediseñado pensado también para el reglamento de 2027
Ferrari llevó a Austin un paquete de actualizaciones para el SF-26 centrado en los deflectores delanteros del suelo, conocidos como fingers, además de pequeños ajustes en los pontones y un difusor rediseñado. Según la documentación técnica entregada por la escudería antes del Gran Premio de Estados Unidos, el objetivo es aumentar la energía del flujo de aire que llega a la parte trasera del monoplaza para mejorar el rendimiento del difusor.
El cambio más visible está en el deflector más exterior de los cinco que tiene el suelo del SF-26: Ferrari lo prolongó hacia arriba para crear una superficie horizontal adicional que acondiciona mejor el aire antes de que llegue a la zona trasera. El difusor también fue modificado en su volumen general, con ajustes en los deflectores internos para lograr una mayor expansión del flujo de salida.
Pese al desarrollo, tanto Lewis Hamilton como Charles Leclerc bajaron las expectativas sobre el impacto real de las piezas. Hamilton calculó una ganancia de "menos de una décima" por vuelta y apuntó que la adaptación natural del coche al Circuito de las Américas podría pesar más en el resultado que las propias actualizaciones. Leclerc fue en la misma línea: "No son grandes mejoras. He oído hablar bastante de ellas, pero no son tan importantes como quizá se está diciendo".

El monegasco explicó que el equipo todavía necesita completar vueltas con las piezas montadas para confirmar si el paso adelante esperado se cumple, y advirtió que otros equipos llegaron a Austin con desarrollos más ambiciosos. "No espero nada especialmente significativo, pero espero que nos ayuden a ganar carreras", dijo.
Más allá del tiempo por vuelta, una mejora de este tipo puede traducirse en una plataforma aerodinámica más estable, con menos fluctuaciones de carga cuando el coche frena o rota en curva. Ese tipo de consistencia no siempre aparece reflejado en un crono, pero sí en la capacidad de explotar el auto en condiciones variables durante la carrera.
El desarrollo también mira hacia 2027, cuando el reglamento reducirá de cinco a tres el número de deflectores permitidos en el borde delantero del suelo. Probar ahora soluciones como la prolongación de uno de esos elementos le da a Ferrari información para anticipar parte del rendimiento que perderá con el cambio de normativa.
Leclerc dominó los entrenamientos libres del viernes en Austin, aunque el mejor tiempo que había marcado momentáneamente Max Verstappen fue borrado por exceder los límites de pista. Ferrari deberá confirmar en clasificación y carrera si las nuevas piezas, por modestas que parezcan sobre el papel, logran traducirse en un paso adelante consistente.


