Ferrari fija reglas de rebufo en Monza: Hamilton elige primero, Leclerc lo acepta
La Scuderia estrena además su segunda evolución de motor, con 15 CV adicionales sin penalización
Ferrari llegará a la clasificación del Gran Premio de Italia con una jerarquía interna ya decidida entre sus dos pilotos: Lewis Hamilton tendrá prioridad para elegir su posición en la vuelta de calentamiento, lo que previsiblemente lo llevará a buscar el rebufo del Ferrari de Charles Leclerc. El propio monegasco lo confirmó este jueves: "Siempre hemos tenido la misma filosofía durante estos años: un fin de semana Lewis tiene prioridad para escoger dónde quiere empezar y otro me toca a mí. Este fin de semana Lewis tendrá la prioridad, así que supongo que irá a por el rebufo".
El acuerdo llega apenas días después de que la coordinación entre ambos coches quedara en entredicho en Zandvoort, donde Hamilton alcanzó a un Leclerc más lento con neumáticos diferentes y reclamó por radio la intervención del equipo, sin obtener respuesta inmediata. Leclerc aclaró que el reparto de prioridades no implica sacrificar la clasificación de uno por el otro: "No creo que vayamos a comprometer la clasificación de uno por la del otro, pero evidentemente, si podemos ayudarnos intentando empezar la vuelta a la distancia óptima entre nosotros, lo haremos".
El fin de semana también marcará el debut en casa de la segunda evolución de la unidad de potencia de Ferrari, autorizada bajo el sistema ADUO después de que la FIA determinara que el motor italiano rendía más de un 4% por debajo de la referencia. La nueva especificación aportaría alrededor de 15 caballos de fuerza adicionales, y tanto Leclerc como Hamilton podrán utilizarla sin penalización en parrilla, al tratarse de su cuarta unidad de potencia de la temporada.
Leclerc advirtió que la potencia adicional no garantiza por sí sola el resultado. Con la generación actual de motores, ajustar los parámetros de gestión energética puede costar hasta cinco décimas por vuelta si no se calibran correctamente, un margen que antes se medía en centésimas. El piloto citó Silverstone y Spa como ejemplos de circuitos donde Ferrari llegó con dudas tras el simulador y terminó por encima de las expectativas gracias a un trabajo fino en esos ajustes.
Más allá del motor, Leclerc señaló un cambio de fondo en la manera en que Ferrari afronta Monza en 2026: por primera vez en años, el equipo no despoja al monoplaza de prácticamente toda su carga aerodinámica para el trazado de baja resistencia. "Antes llegábamos a Monza y quitábamos prácticamente toda el ala que podíamos del coche. Este año llegamos con una configuración mucho más parecida a la que utilizamos durante el resto de la temporada", explicó, en referencia a la gestión energética más exigente de los motores de esta generación.
Entre el nuevo motor, la coreografía de rebufos y una configuración aerodinámica distinta a la habitual en el Templo de la Velocidad, Ferrari afronta su clasificación de casa con más variables en juego que en ediciones anteriores. La sesión definirá si la estrategia de prioridades funciona en pista o si, como en Zandvoort, vuelve a exponer las tensiones internas del equipo.


