Ford revive un Mustang V10 prototipo que nunca llegó a producción
El motor de 5.8 litros, hecho a mano en los 2000, entregó 510 hp en las ruedas tras casi 20 años sin encenderse
Ford sacó de su colección de vehículos históricos un Mustang New Edge que por fuera parece un auto de producción común, pero que esconde bajo el cofre un motor V10 que jamás llegó a las líneas de ensamblaje. El auto, apagado durante años, fue reencendido y subido a un dinamómetro por algunos de los mismos ingenieros que lo construyeron originalmente.
El prototipo nació de un pequeño equipo de ingenieros que buscaba convencer a los directivos de Ford de que la marca podía plantarle cara al Dodge Viper y al Chevrolet Corvette. En vez de usar el V10 que ya equipaba a la Super Duty de la época, el equipo soldó dos cilindros adicionales al bloque modular V8 de 4.6 litros del Mustang para crear un V10 de 5.8 litros.
El motor se desarrolló como propuesta para el entonces futuro Ford GT, pero como todavía no había prototipos de ese auto, se probó en un Mustang de 1999 que Ford había usado para desarrollar el Cobra R. Pese a lo experimental del proyecto, el auto cubrió el cuarto de milla en 12.28 segundos a 117 mph, una marca más rápida que la del Cobra sobrealimentado de 2003.
Ford descartó finalmente el V10 y el GT debutó en 2005 con un V8 de 5.4 litros sobrealimentado a 550 caballos de fuerza. El mulo de pruebas, sin embargo, sobrevivió. Pasó por distintas bodegas de almacenamiento y estuvo cerca de terminar en la trituradora en más de una ocasión, pero siempre hubo alguien dentro de la empresa que insistió en conservarlo.
A principios de 2026 Ford inició el complicado proceso de resucitarlo. Al tratarse de un motor único, construido con piezas de Ford, componentes de mercado de accesorios y partes fabricadas a la medida, cualquier falla podía obligar a maquinar un repuesto desde cero. La electrónica también tuvo que rehacerse por completo, con ayuda de algunos de los ingenieros que trabajaron en el auto en los años 2000.
El motor arrancó de nuevo en agosto de 2026 y el auto se puso sobre un dinamómetro, donde marcó 510 caballos de fuerza en las ruedas; considerando la pérdida en la transmisión, la cifra en el cigüeñal probablemente supera los 550 caballos. Matt Korczyk, gerente de la flota histórica de Ford, describió el sonido del V10 como crudo y mecánico, distinto a cualquier cosa que la marca construya hoy.
Para Korczyk, lo más valioso del proyecto no fue solo escuchar rugir de nuevo al motor, sino reunir de vuelta a las personas que lo construyeron originalmente. Ford no ha dicho si el prototipo saldrá de gira por eventos o si permanecerá guardado en su colección histórica.

