Francia cierra septiembre con 42% de autos eléctricos nuevos, cifra récord en Europa
El leasing social con cuotas desde 200 euros al mes explica el salto desde el 22% de hace un año
Francia cerró septiembre de 2026 con una cuota del 42% de turismos 100% eléctricos entre sus matriculaciones nuevas, un nivel que prácticamente iguala al de los híbridos, que alcanzaron el 43%, según datos de AAA DATA.
El dato importa porque el coche eléctrico ha cargado durante años con dudas sobre precio, autonomía e infraestructura de recarga. Que un mercado grande como el francés llegue a ese porcentaje muestra que esas barreras empiezan a ceder, en buena medida por el empuje de los incentivos estatales.

El mercado francés registró 62,243 matriculaciones de eléctricos puros en septiembre, un 108% más que el mes anterior, sobre un total de 156,629 turismos nuevos vendidos entre eléctricos y de combustión. Hace apenas un año, en septiembre de 2025, la cuota eléctrica era del 22%; en doce meses prácticamente se duplicó. Si se suman los híbridos enchufables, la proporción de turismos capaces de circular en modo eléctrico llega al 48%.
Parte de la explicación está en el llamado leasing social, un esquema de arrendamiento de larga duración que el gobierno francés ofrece desde julio de 2026 a determinados hogares, con mensualidades desde 200 euros. El programa nació con una meta de 50,000 vehículos y ya muestra resultados a solo tres meses de operar. A eso se suman impuestos elevados para autos de combustión por emisiones y peso, además del encarecimiento de la gasolina y el diésel.


España avanza en la misma dirección, aunque desde un punto de partida distinto. ANFAC reportó 17,366 matriculaciones de eléctricos puros en septiembre, un 71.7% más que un año atrás, con una cuota del 18%, 24 puntos por debajo de Francia. Al incluir los híbridos enchufables, las ventas de turismos electrificados españoles suben a 31,945 unidades, con una cuota conjunta del 34%.
El alcance del leasing social francés depende del presupuesto público disponible y del número de vehículos asignados, por lo que su continuidad más allá de este año no está garantizada. Queda por verse si otros países europeos adoptan esquemas similares y si el alza sostenida en los precios de los carburantes termina de inclinar la balanza hacia el eléctrico en el resto del continente.


