GM quiere diseñar autos en 2 años en lugar de 5, con ayuda de inteligencia artificial
Su herramienta de aerodinámica con IA calcula en 60 segundos lo que antes tomaba hasta 60 horas de simulación
General Motors presentó en el evento GM Forward, realizado en Nueva York, su plan para reducir el tiempo de desarrollo de un vehículo nuevo de cinco años a solo dos, apoyándose en inteligencia artificial para acelerar procesos que durante décadas definieron el ritmo de la industria automotriz.
El cambio importa porque el desarrollo de un auto nuevo ha sido tradicionalmente un proceso secuencial: diseño, ingeniería y manufactura se turnan el trabajo como una carrera de relevos. GM plantea que diseñadores, ingenieros y plantas trabajen de forma simultánea, con un sistema de IA interno que aprende de datos históricos y actuales de la compañía para acortar cada etapa.
El ejemplo más claro es la aerodinámica. Según Sterling Anderson, director de producto de GM, un túnel de viento toma semanas de agenda y un modelo de dinámica de fluidos computacional (CFD) puede tardar hasta 60 horas en correr, lo que limita a una iteración por día. La herramienta propia de GM, llamada 'themed aero', usa modelos de aprendizaje automático entrenados con el histórico de datos de la marca para obtener resultados similares al CFD en apenas 60 segundos.
El ahorro de tiempo se repite en otras áreas. El análisis estructural, que normalmente toma cuatro meses, ahora se resuelve en horas gracias a IA aplicada a rigidez frontal, estándares dinámicos y durabilidad. En el desarrollo de las próximas baterías de litio-manganeso de GM, el modelado molecular combinado con machine learning redujo el trabajo de laboratorio de más de 60,000 horas a solo 256, con apenas un mes entre el concepto inicial y la aprobación formal del programa.
El nuevo motor V8 de 6.6 litros que llevará la Chevrolet Silverado 2027 se desarrolló, de acuerdo con la compañía, en una tercera parte del tiempo habitual y con 80 por ciento del costo típico de prototipado. El impacto también se siente en pista: durante pruebas del Corvette ZR1, el equipo detectó que la velocidad máxima real de 231 millas por hora estaba por debajo de la proyección virtual de 233. Ajustaron la calibración ese mismo día y, en la prueba siguiente, el auto alcanzó las 233 millas por hora previstas.
GM también promete trasladar esa velocidad a la línea de producción, con mejoras robóticas en estampado, fundición, soldadura, pintura y ensamblaje final, además de un proceso de ensamblaje de baterías 30 por ciento más rápido. La compañía no especificó qué modelos serán los primeros en nacer bajo este esquema de dos años ni una fecha exacta para implementarlo por completo, pero adelantó que el objetivo final es reducir costos de hardware y simplificar la ingeniería de sus próximos vehículos.


