Honda retrasaría tres meses la producción del nuevo CR-V y cancela el Civic sedán en Indiana
Según reportes de la cadena de suministro, el arranque pasaría de finales de 2026 a marzo o abril de 2027
Honda retrasaría alrededor de tres meses la producción del CR-V rediseñado, según una fuente de la cadena de suministro citada por Automotive News. El plan original apuntaba a finales de 2026, pero distintos reportes ubican ahora el arranque en marzo o abril de 2027, con la versión híbrida construida en Estados Unidos sumándose hasta mayo de ese año o después.
El ajuste afecta a dos de los nombres con más volumen de Honda en Norteamérica. Para quien espera el CR-V o posee un Civic, el cambio implica una reacomodación de planes de manufactura a mediano plazo, no un faltante inmediato en las agencias.
Honda también habría recortado 6.7 por ciento la producción del primer año del CR-V híbrido de nueva generación. Los reportes públicos no detallan una cifra exacta de unidades, pero la reducción sugiere un arranque más gradual en lugar de un lanzamiento masivo desde el primer día.
La demanda actual del CR-V ayuda a explicar la decisión: la cobertura describe ventas sólidas en 2026 y inventarios más ajustados que los de varios rivales, lo que le da a Honda margen para extender la vida del modelo vigente mientras acomoda el calendario del rediseño.
Por separado, Honda habría descartado construir el próximo Civic sedán en su planta de Greensburg, Indiana, donde la producción estaba programada para mayo de 2028. Los reportes no ofrecen un volumen anual objetivo para esa fábrica, y la producción del Civic sedán para Norteamérica continuaría, por ahora, en Ontario, Canadá.
Ninguno de los dos movimientos ha sido confirmado por Honda en un comunicado oficial. Falta precisar la fecha exacta de arranque del nuevo CR-V, el destino final de la planta de Indiana y si la compañía ligará estos cambios a su estrategia más amplia de electrificación, que incluye el retooling de varias plantas en Ohio.


