Hyundai prepara una familia de camionetas y SUV con chasís de largueros para EU
La marca busca crecer 35% sus ventas globales hasta 5.55 millones de unidades en 2030
Hyundai no se detendrá en una sola camioneta mediana con chasís de largueros: el plan de la marca contempla varios modelos nuevos, entre pickups y SUV, construidos en Estados Unidos y destinados también a la exportación.
El anuncio importa porque marca el regreso de Hyundai a la arquitectura body-on-frame, el tipo de construcción robusta que usan camionetas y todoterrenos serios, un terreno que la marca coreana prácticamente no había tocado en su gama moderna.
José Muñoz, director general de Hyundai, presentó esta semana un plan de producto ambicioso durante el Investor Day de la compañía: elevar las ventas globales 35 por ciento hasta 5.55 millones de vehículos en 2030. Según Muñoz, entrar a nuevos segmentos, incluidos los vehículos con chasís de largueros, representará la mitad del crecimiento esperado en los próximos cuatro años.
La primera pieza de este plan será una pickup mediana, cuyo desarrollo lleva ya tiempo en marcha y que llegaría como híbrida tradicional o con extensor de rango. Auto News estima su lanzamiento para 2029, aunque Hyundai no ha confirmado fecha oficial. Los concептos Boulder y Crater, presentados recientemente, adelantaron el lenguaje visual de estos modelos; el Boulder, con su filosofía de diseño Art of Steel, apunta directamente al Ford Bronco.
Muñoz habló de construir 'familias de productos' aprovechando cada plataforma nueva, lo que abre la puerta a que Kia y Genesis reciban también sus propias versiones sobre esta arquitectura de largueros, maximizando el volumen de producción entre marcas del grupo.
La Metaplant de Georgia, que ya ensambla el Ioniq 5, el Ioniq 9 y el Sportage Hybrid de Kia, además de varios modelos de Genesis, aparece como la candidata más probable para fabricar estas nuevas camionetas y SUV. Muñoz confirmó que Estados Unidos podría convertirse en plataforma de exportación hacia otras regiones, aunque la compañía todavía trabaja en la logística, el abastecimiento y los mercados que formarán parte de esa expansión.
Falta conocer nombres definitivos, precios y la fecha exacta de llegada de cada modelo. Lo que Hyundai ya dejó claro es la intención: construir una familia completa de vehículos robustos hecha en América, con la mirada puesta en 2029 y en un crecimiento que depende, en buena parte, de este regreso a los caminos difíciles.


