James May prueba la pickup eléctrica de 24,950 dólares y queda sorprendido
El exconductor de Top Gear dice que es más fácil de manejar que su propio Tesla
Slate Auto, la startup respaldada por Jeff Bezos, comenzará a entregar su pickup eléctrica en diciembre, y antes del lanzamiento ya prestó una unidad a James May, exconductor de Top Gear, para que diera su veredicto. El resultado fue una sorpresa: May calificó al vehículo como "increíblemente fácil de vivir con él", incluso más que su propio Tesla.
La noticia importa porque Slate apuesta por una fórmula contraria a la tendencia de la industria: en vez de sumar pantallas, software y lujos, despoja a su pickup de casi todo para mantener el precio bajo. Arranca en 24,950 dólares antes de un cargo por destino de 1,450 dólares, cifra que la coloca como una de las eléctricas más accesibles del mercado estadounidense.
La pickup tiene dos asientos, tracción trasera y un solo motor eléctrico alimentado por una batería de litio-fierro-fosfato (LFP). Slate proyecta un rango de 205 millas (330 kilómetros) homologado por la EPA con carga completa. La caja de carga mide cinco pies de largo y ofrece 35.1 pies cúbicos de espacio, con una capacidad de carga estimada en 1,550 libras y capacidad de remolque cercana a las 2,000 libras.
El interior prescinde de pantalla táctil, sistema de audio convencional y software moderno; los vidrios y los espejos se operan de forma manual. Solo trae aire acondicionado, control crucero y controles físicos. May describió el habitáculo como "perfectamente aceptable", aunque señaló un punto ciego considerable sobre el hombro izquierdo. También destacó que el frenado regenerativo con conducción de un solo pedal es pronunciado pero fácil de dominar, y que la cabina resulta sorprendentemente silenciosa pese a los materiales económicos.
El rasgo más distintivo de la Slate es su capacidad de personalización. Los compradores pueden añadir accesorios, envolturas exteriores y hasta kits de conversión para transformar la pickup en una SUV o en un fastback. May comparó la experiencia con comprar un bagel: primero se adquiere la base, y después cada quien decide el relleno.
La estrategia contrasta con la de la futura Ford Fathom, que arrancará en 30,000 dólares pero vendrá equipada con tecnología moderna de serie, incluyendo pantalla central. Slate apuesta a que una porción del mercado prefiere lo contrario: un vehículo simple y funcional que se pueda personalizar con el tiempo, en lugar de pagar por funciones que no siempre se usan.
Falta confirmar cómo responderá el público una vez que las entregas comiencen en diciembre y si la oferta de kits de conversión estará disponible desde el primer día. El rango limitado y el equipamiento mínimo no serán para todos, pero la propuesta de Slate llega en un momento en que los precios de los autos nuevos, eléctricos o no, siguen al alza.


