Un filtro inspirado en células vivas promete litio más limpio para baterías de EV
Investigadores de la Universidad de Texas en Austin crean canales nanométricos que separan el litio sin solventes tóxicos
Investigadores de la Universidad de Texas en Austin desarrollaron un nuevo método para extraer litio que utiliza canales artificiales a escala nanométrica, inspirados en la forma en que los iones atraviesan las membranas de las células vivas. La tecnología busca resolver uno de los cuellos de botella más grandes de la industria de baterías: separar el litio de otros minerales sin recurrir a procesos lentos, costosos y contaminantes.
El litio nunca aparece puro en la naturaleza. Ya sea que provenga de roca dura, de salmueras saladas o de baterías recicladas, siempre está mezclado con otros elementos. Hasta ahora, separarlo exigía procesos químicos agresivos o evaporación de grandes volúmenes de agua, con un fuerte costo ambiental. El nuevo filtro, construido como una membrana con canales artificiales, deja pasar selectivamente los iones de litio mientras bloquea el resto, sin necesidad de solventes peligrosos.
"El litio está en nuestros teléfonos, nuestros autos y la red eléctrica, pero sacarlo de la tierra de forma limpia sigue siendo un problema difícil", explicó Manish Kumar, profesor del Departamento Fariborz Maseeh de Ingeniería Civil, Arquitectónica y Ambiental de la universidad. Su equipo apunta a un proceso más rápido y sencillo de operar a gran escala, algo que la minería tradicional de litio no ha logrado resolver del todo.
Harekrushna Behera, científico del laboratorio de Kumar, detalló que el hallazgo no es un resultado aislado, sino una base replicable: al entender cómo interactúan los iones con los grupos químicos en la entrada de los canales, el equipo puede diseñar filtros más selectivos para el litio y, potencialmente, para otros minerales críticos que también usan las baterías de los eléctricos.
La tecnología todavía necesita pasar por más pruebas antes de confirmar si funciona a escala industrial, el paso que definirá si esta innovación sale del laboratorio y llega a las plantas de procesamiento de litio. De lograrlo, podría abaratar y limpiar una de las etapas más cuestionadas de la cadena de producción de baterías para autos eléctricos.


