Jeep sube la potencia del Recon a 670 hp, pero ya lo descuenta antes de salir a la venta
La autonomía baja a 222 millas en la versión Moab, mientras algunos concesionarios recortan hasta 720 dólares del precio
Jeep actualizó en silencio las especificaciones del Recon, el SUV eléctrico que todavía no llega a los concesionarios. La potencia subió de 650 a 670 hp (500 kW), con 620 lb-ft (840 Nm) de par, lo que permite un 0-60 mph en 3.6 segundos y una velocidad máxima de 112 mph.
El aumento de potencia tiene un costo: la autonomía bajó de los 250 millas originales a 222 millas en la versión Moab y 240 millas en la Overland, esta última disponible después del lanzamiento. El precio de entrada se mantiene en 65,000 dólares antes de destino, con un cargo de 1,995 dólares adicional.
Ese precio coloca al Recon en una posición incómoda frente al Rivian R2, que arranca en 57,990 dólares en versión Performance y sumará más adelante una variante Premium desde 53,990 dólares. La comparación pesa porque ambos modelos compiten por el mismo comprador de SUV eléctrico mediano.
Algunos concesionarios ya aplican descuentos antes de que el Recon llegue a las calles. Jeff Wyler Chrysler Dodge Jeep Ram de Columbus ofrece una rebaja de 720 dólares en su unidad Moab, mientras Van Nuys Chrysler Dodge Jeep Ram, en California, baja 500 dólares un ejemplar con precio de lista de 67,590 dólares. Bomnin Chrysler Dodge Jeep Ram Doral aplica otro descuento de 500 dólares, aunque lo compensa con cargos de 999 y 499 dólares por concepto de trámites.
El nerviosismo de los distribuidores tiene un antecedente cercano: el Wagoneer S, hermano mecánico del Recon, se convirtió en un fracaso comercial. Modelos 2025 con precio de lista de 67,590 dólares aparecen anunciados hasta en 40,855 dólares, una rebaja de 26,735 dólares.
Todavía no hay fecha exacta de llegada a los showrooms ni detalles completos de la versión Overland. Lo que sí queda claro es que Jeep intenta evitar que la historia del Wagoneer S se repita, aunque los primeros descuentos detectados sugieren que la cautela ya empezó antes del lanzamiento.


