La FIA prueba en Austin el software que evitará otro apagón como el de Sepang
Los Mercedes giraron a 9,000 rpm en la zona crítica mientras otros autos cayeron a 3,000 y perdieron potencia
La FIA ejecutó al final de la primera práctica libre del Gran Premio de Estados Unidos una prueba específica para validar el software actualizado de las unidades de potencia, la misma actualización que había prometido tras el incidente de Sepang donde varios monoplazas se quedaron parados en la vuelta de formación.
El fallo en Malasia resultó de una combinación muy particular de factores: pista mojada, un mapa de motor diseñado para suavizar la entrega de potencia y velocidades extremadamente bajas durante las vueltas tras el Safety Car. La curva 9 de Sepang estaba incluida entre las zonas con reducción de potencia eléctrica, y algunos autos la cruzaron con el motor girando a apenas 3,000 o 4,000 revoluciones por minuto, un régimen tan bajo que el sistema no pudo restablecer la presión del turbo a tiempo.

Mercedes fue la excepción: sus monoplazas mantuvieron el motor por encima de las 9,000 revoluciones incluso circulando despacio, lo que les permitió conservar presión de turbo suficiente y evitar la anomalía que sí sufrieron Hamilton y otros pilotos, quienes se quedaron sin respuesta del acelerador en plena pista.
Para reproducir ese escenario en Austin sin depender de la lluvia, la FIA pidió a todos los pilotos cruzar la curva 15 del Circuito de las Américas a unos 35 kilómetros por hora durante al menos tres segundos, con el motor al ralentí y sin pisar el acelerador. La cifra no fue arbitraria: en Sepang, el problema apareció precisamente al bajar de los 40 kilómetros por hora.
La prueba se diseñó en colaboración con los fabricantes de unidades de potencia y buscaba confirmar que las protecciones adicionales del software evitan que el motor caiga por debajo de los umbrales críticos de funcionamiento. Completado el procedimiento, no se registraron anomalías similares a las de Malasia, una señal inicial de que la actualización funciona.
La Federación no ha confirmado si realizará pruebas adicionales en próximas citas con condiciones de lluvia real, el escenario que originó el problema en Sepang. Tampoco ha precisado si el nuevo software estará vigente de forma permanente o si seguirá ajustándose según el comportamiento de los monoplazas en pista mojada durante las últimas carreras de la temporada.


