Verstappen reta al jefe de Austin: "que maneje mi auto, no podrá caminar"
El tetracampeón toma analgésicos a diario por los baches del COTA; pide excavar el circuito y poner una base nueva
Max Verstappen respondió con dureza a Bobby Epstein, presidente del Circuito de las Américas, después de que el directivo sugiriera que los baches de la pista no eran tan graves como el piloto neerlandés los había descrito. "Lo invito a manejar mi auto", dijo Verstappen a la prensa neerlandesa tras la clasificación en Austin. "Creo que tendría que bajarse después de cinco vueltas y ya no podría caminar."
El suelo de arcilla de alta plasticidad sobre el que se construyó el COTA provoca un efecto de contracción y expansión que deforma el asfalto con el paso del tiempo. El circuito se repavimentó por completo hace dos años y recibió dos intervenciones adicionales antes de este fin de semana: se repavimentó el tramo entre las curvas 9 y 11 y se intentó eliminar los peores baches entre las curvas 12 y 19.

Para los pilotos, no fue suficiente. Verstappen había calificado el estado de la pista como "inaceptable" y "fuera de control" desde el jueves, y reveló que toma analgésicos todos los días en Austin, en la misma línea que Lando Norris, quien recurre a pastillas para el dolor de cabeza en cada sesión. El tramo entre las curvas 4 y 5, además de las curvas 1 y 19, concentran las quejas más fuertes del campeón de Red Bull.
Epstein había declarado a ESPN que su equipo desconocía el bache a la salida de la curva 1 hasta esta semana y que, de haberlo sabido, lo habrían corregido. También dijo esperar que Verstappen cambiara de opinión tras los entrenamientos libres del viernes. La respuesta del piloto neerlandés, sin embargo, fue tajante: la pista sigue lejos de ser aceptable y los baches a alta velocidad representan un riesgo real de que los autos pierdan el control en la secuencia de curvas rápidas.
Verstappen fue más allá y propuso una solución de fondo para los próximos años: excavar el circuito por completo y construir una base firme, en lugar de limitarse a colocar nuevas capas de asfalto que, según él, volverán a deformarse en uno o dos años. También pidió que la FIA y la Fórmula 1 sean más estrictas con los organizadores de circuitos que presentan este tipo de problemas, pese al costo económico que implica una obra de esa magnitud.
El tema promete seguir sobre la mesa de cara a la edición 2026 del Gran Premio de Estados Unidos. Por ahora, no hay un plan oficial confirmado por la FIA ni por el COTA para una intervención estructural en el trazado, aunque la presión de los pilotos, encabezada por Verstappen, apunta a que el debate no se cerrará con esta carrera.


