Lamborghini admite que sabía que el V10 del Huracán dejaría nostalgia
El nuevo V8 híbrido del Temerario gira hasta 10,250 rpm y ya acumula un año de pedidos
Lamborghini reconoció abiertamente que esperaba críticas al retirar el V10 atmosférico de 5.2 litros que definió al Huracán, para reemplazarlo con un V8 biturbo de 4.0 litros apoyado por tres motores eléctricos en el nuevo Temerario.
Paolo Racchetti, director de la línea de producto Temerario, explicó en Milán a CarExpert que la decisión no fue casual: 'Sabíamos que el V10 atmosférico era un activo para el Huracán. Básicamente definía todo el auto, el sonido del auto mismo'. Para los aficionados, ese motor compartido con el Audi R8 representaba una de las últimas joyas atmosféricas de altas revoluciones en el segmento de superdeportivos.
El Temerario no intenta imitar ese sonido. Su V8 con cigüeñal plano alcanza un régimen máximo de 10,250 rpm y, según Racchetti, ofrece un carácter distinto: por debajo de 7,000 rpm se comporta como un superdeportivo refinado, y por encima de esa cifra aparece su vena de competición, con un tono que la marca describe como más 'rock and roll' que melódico.
Detrás del cambio hay presión regulatoria. Las normas de emisiones y ruido hicieron cada vez más difícil mantener un V10 atmosférico competitivo a nivel global, una realidad que empuja a motores más pequeños, turboalimentados y electrificados en toda la industria, incluido el propio V12 híbrido del Revuelto.
El mismo motor V8 del Temerario llegará también al Nuvolari, el sucesor no oficial del Audi R8 de producción limitada, lo que confirma que la arquitectura turbo-híbrida es ya la base mecánica compartida entre ambas marcas del grupo.
Pese a la nostalgia por el V10, Lamborghini asegura que el Temerario ya generó pedidos suficientes para cubrir aproximadamente un año de producción, señal de que la demanda no se resintió por los dos cilindros y los dos turbos de diferencia con su antecesor.
La marca insiste en que los motores de combustión seguirán siendo el centro de su estrategia. Lamborghini reporta interés 'cercano a cero' de sus clientes por un eléctrico puro, y su CEO Stephan Winkelmann ha calificado a los autos eléctricos como un 'pasatiempo costoso' dentro del segmento de superdeportivos de alta gama.


