Land Rover y Stellantis firman acuerdo para fabricar una pickup Defender en EE.UU.
El memorando busca esquivar el arancel del 25% que enfrentan las camionetas importadas bajo la vieja 'Chicken Tax'
Jaguar Land Rover firmó un memorando de entendimiento con Stellantis para explorar la construcción de una pickup con la marca Defender directamente en Estados Unidos, dejando atrás la idea de importarla desde Europa. El acuerdo, no vinculante, se firmó en mayo de 2026 y el director financiero de JLR, Richard Molyneux, señaló que la negociación quedará cerrada antes de que termine el año.
El trasfondo es puramente arancelario. Hoy todos los Defender que se venden en Estados Unidos, el 90, el 110 y el 130, salen de una planta en Eslovaquia. Los autos de pasajeros importados pagan un arancel del 2.5%, cifra que las nuevas medidas comerciales elevaron hasta 25% para varios modelos fabricados en la Unión Europea y el Reino Unido.
Una variante pickup enfrentaría un golpe todavía mayor: las camionetas importadas cargan con el arancel del 25% que se originó en la llamada 'Chicken Tax', un impuesto que haría casi inviable en precio traer desde Europa una versión tipo caja del Defender. Fabricarla en suelo estadounidense resuelve ese problema de raíz y revive un capítulo que Land Rover no abría desde hace medio siglo, cuando la marca vendía en el país las pickups Series hasta principios de los años setenta.
El director ejecutivo de JLR, Pathamadai Balachandran Balaji, planteó la alianza en términos comerciales directos: colaborar con Stellantis respaldaría los planes de crecimiento de la marca en Estados Unidos y mercados cercanos. Según reportes de Automotive News, Stellantis discute una planta específica para el proyecto, con la fábrica de Belvidere, Illinois, como sitio más probable, aunque ninguna de las dos compañías lo ha confirmado.
El director general de Stellantis, Antonio Filosa, únicamente reconoció que ambos grupos evalúan una colaboración ligada a una fábrica particular, sin identificar el lugar ni los vehículos en discusión. Algunos reportes especulan que la pickup podría apoyarse en plataformas ya existentes de Ram o Jeep en lugar de un chasís hecho a la medida, pero ni Stellantis ni JLR han confirmado plataforma, motor o tren motriz alguno.
La decisión sobre la arquitectura sigue siendo la mayor incógnita del proyecto: una base tipo body-on-frame cercana a la Ram 1500 aceleraría el desarrollo, mientras que un chasís propio, más fiel a las raíces unibody del Defender, protegería la identidad todoterreno de la marca a costa de más tiempo y dinero. Por ahora no hay fecha de lanzamiento ni precio, y ambas compañías deben cerrar el acuerdo definitivo antes de que termine 2026.


