Leclerc admite su error en Monza y aclara la tensión con Hamilton
El monegasco reconoce que se pasó en la curva 2 y asegura que la relación con su compañero no sufrió daños
El Gran Premio de Italia terminó en pesadilla para Ferrari: los dos autos se tocaron en la primera vuelta, Leclerc se estrelló con fuerza en la segunda y Hamilton cerró en un frustrante sexto lugar, último entre los cuatro equipos grandes. Tras la bandera a cuadros, el heptacampeón no ocultó su molestia por la falta de coordinación interna y pidió a Fred Vasseur establecer reglas de convivencia claras entre los pilotos rojos.
En Madrid, ambos pilotos enfrentaron el tema sin rodeos. "Nunca queremos ver un auto del mismo equipo en el pasto", reconoció Leclerc al ser cuestionado sobre las reglas de compromiso. El monegasco aceptó que se excedió en la curva 2 y confirmó que ya lo habló directamente con Hamilton tras revisar las imágenes del incidente. Según explicó, la conversación no comprometió la relación entre ambos ni afectará el resto de la temporada.

Leclerc también puso el episodio en contexto: recordó que hubo fricciones similares entre compañeros de otros equipos ese mismo fin de semana, pero que el foco mediático solo cayó sobre Ferrari por tratarse de su carrera de casa. "Cuando estas cosas pasan en Monza, se arma un enorme lío afuera", admitió, aunque insistió en que el problema quedó resuelto entre ambos sin necesidad de arbitraje externo.
Hamilton, por su parte, confirmó que sostuvo una charla directa con Vasseur el lunes posterior a la carrera para revisar la forma de trabajo del equipo. "Naturalmente vamos a tener opiniones distintas, pero al final encontramos la manera de avanzar", explicó el británico, quien reconoció que las reglas específicas de conducción entre compañeros aún no se han definido formalmente por falta de tiempo entre carreras.
El piloto de siete títulos fue más allá del incidente puntual y planteó una transformación de fondo en la cultura interna de Ferrari, un proceso que calificó como gradual y que involucra ajustar prácticas arraigadas desde hace años. "Hay una cultura que lleva mucho tiempo ahí, y mover piezas grandes no es tan fácil", señaló, aunque destacó que el reconocimiento interno del problema ya es un primer paso.
Sobre Leclerc, Hamilton subrayó la madurez con la que ambos resolvieron la tensión cara a cara, sin dejar que el conflicto se prolongara. "Nos sentamos, él y yo, y hablamos. Fuimos honestos y lo resolvimos", dijo. Ambos coincidieron en que, dada la cercanía en el ritmo de sus monoplazas, episodios similares podrían repetirse, aunque insistieron en que buscan evitar que la pelea entre compañeros vuelva a costarle puntos al equipo en la lucha por el campeonato.


