Madring necesita rediseñar sus curvas para el 2027 tras un debut sin rebases
La curva 5, pensada como la única zona de ataque real, será una de las más modificadas por la FIA
El primer Gran Premio de España en Madrid en 45 años dejó satisfechos a los organizadores en materia logística, pero decepcionó en pista: el circuito de 5.4 kilómetros, trazado desde cero en buena parte de su trazado, no ofreció ninguna oportunidad real de rebase durante la carrera.
Para los aficionados que esperaban un espectáculo similar al de la clasificación, el resultado importa porque expone un problema recurrente en los circuitos urbanos modernos: diseñar calles vistosas para cámaras no garantiza una buena carrera, y la FIA ya trabaja en corregirlo antes de que el evento pierda atractivo en su segunda edición.
La curva 5 fue señalada como el principal punto débil. Ubicada tras la recta más larga del trazado, en teoría era la zona ideal para atacar, pero su poco ancho, los peraltes altos y la cercanía de los muros hicieron imposible pasar sin arriesgar contacto o salirse del asfalto. Se sabe que esta curva sufrirá cambios significativos de cara a 2027 tras la retroalimentación de pilotos y de la FIA.
La Monumental, el peralte único de la curva 12 que fue el eje de la campaña de marketing del evento, resultó vistoso en la pista pero no aportó valor real a las carreras, ya que los organizadores subestimaron que los pilotos no podían tomar líneas distintas ahí. Lando Norris propuso eliminar las curvas 18 y 19 para crear una segunda recta larga seguida de una horquilla en la curva 20, con un diseño más ancho que permita distintas trayectorias de aproximación.
El otro gran pendiente es el pitlane, de 540 metros de longitud y con una división de 100 metros en medio provocada por edificios existentes del recinto ferial IFEMA. Esa extensión desincentivó cualquier estrategia alternativa a la parada única, y en un circuito donde ya es casi imposible rebasar en pista, la falta de variantes estratégicas eliminó otra vía posible para generar espectáculo.
El tamaño descomunal del predio de IFEMA, pensado para facilitar la logística de los equipos y el transporte de material, también complicó el desplazamiento interno del paddock; escuderías como McLaren, ubicadas en el extremo del pitlane, debieron usar carritos de golf para conectar sus áreas de ingeniería con las de hospitalidad.
Con el contrato de Madrid vigente por varios años más, la FIA y los organizadores tienen hasta 2027 para resolver estos problemas de trazado antes de que el evento repita edición. De momento no se ha confirmado un cronograma oficial de las obras ni un costo estimado de la remodelación.


