Maserati descarta el GT3 y la F1, pero sí mira hacia las carreras de prototipos
El GranTurismo correrá en GT4 con tracción trasera, mientras la marca evalúa el WEC o el IMSA GTP hacia 2030
Maserati confirmó que no competirá en la categoría GT3, el estándar global del automovilismo de gran turismo, debido a su cercanía accionaria con Ferrari. Cristiano Fiorio, director global de mercadotecnia de la marca, explicó a Road & Track que Stellantis y Ferrari son hoy empresas separadas, pero ambas presididas por John Elkann, y que el Ferrari 296 GT3 ya representa a ese grupo en la categoría.
En lugar de eso, Maserati corre en GT2 con una versión del MCPura, un programa que derivó en el auto de calle GT2 Stradale, aunque Fiorio admite que la categoría no despegó como se esperaba y le dejó poca exposición televisiva. El siguiente paso llega con el GranTurismo, que debutará en GT4 frente a rivales como el Aston Martin Vantage y el Porsche 911.
Davide Danesin, jefe de ingeniería de Maserati, señaló que el GranTurismo se eligió sobre el MCPura para el GT4 porque su carrocería de aluminio se ajusta mejor al espíritu del reglamento que el monocasco de fibra de carbono del superdeportivo. Además, resulta más económico de operar: las refacciones pueden tomarse directamente de la línea de producción en lugar de piezas de fibra de carbono. El auto de competencia usará tracción trasera, una variante inédita frente a la versión de calle con tracción integral.
Fuera del circuito de GT, Maserati no contempla un regreso a la Fórmula 1 ni una entrada a la IndyCar. Fiorio calificó esas posibilidades como sueños y no como planes reales, y dio por cerrado el capítulo de la Fórmula E, categoría que la marca abandonó el año pasado cuando el equipo se convirtió en un programa de Citroën dentro de Stellantis.
La opción que sí sigue abierta es el automovilismo de prototipos, donde tanto Ferrari como Peugeot ya compiten con autos LMH en el Mundial de Resistencia. Fiorio planteó una entrada en el mediano plazo, posiblemente en el IMSA estadounidense, pero condicionó cualquier movimiento a que la marca primero estabilice su operación comercial y lance modelos como el rumorado Quattroporte, antes de pensar en un programa de prototipos.
El calendario que maneja Maserati coincide con la llegada de un nuevo reglamento para sucesores del LMDh y el LMH en Las 24 Horas de Le Mans a partir de 2030. Con el Peugeot 9X8 en dificultades y una eventual salida de competencia, Maserati podría ocupar ese lugar junto a Ferrari en la mesa de Stellantis, o bien desarrollar un programa propio en Estados Unidos bajo la categoría IMSA GTP. De concretarse, sería el proyecto de competencia más ambicioso de la marca desde que Juan Manuel Fangio ganó el campeonato de Fórmula 1 con un Maserati en 1957.


