Honda probará carreteras que cargan autos eléctricos en movimiento en Japón
La prueba con Taisei Corporation busca que un millón de llantas pasen sobre el pavimento sin dañar el sistema
Honda y la constructora Taisei Corporation iniciarán a principios del próximo año pruebas de carga por inducción en movimiento sobre la autopista Tateyama, al este de Tokio. El sistema permitirá que vehículos eléctricos reciban energía mientras circulan, sin necesidad de detenerse en un cargador convencional.
La infraestructura consiste en un patrón de inversores incrustados en el asfalto del carril de circulación, alimentados por estaciones de suministro de corriente directa colocadas a un costado del camino. Los vehículos de prueba llevarán paneles receptores en la parte inferior de la carrocería para absorber la carga durante el trayecto, con una tasa de prueba de hasta 150 kWh pensada para vehículos comerciales de mayor tamaño.
La innovación central está en el cableado simplificado de las unidades empotradas en el pavimento, que combinan el inversor y la bobina en una sola pieza de alta durabilidad. Honda y Taisei planean hacer pasar literalmente un millón de llantas sobre la superficie para demostrar que el costo de instalar esta infraestructura se compensa con un mantenimiento mínimo a largo plazo.
El proyecto llega en un momento particular para Honda: la empresa canceló este año el lanzamiento de tres eléctricos para Norteamérica, incluidos el SUV y el Saloon de la serie 0-Series, tras el impacto de aranceles y la inestabilidad del mercado. Mientras ese plan queda en pausa, la marca sigue buscando rutas de innovación eléctrica en su país de origen.
Japón ya cuenta con otro experimento de Honda en marcha: el Mobile Power Pack, una batería intercambiable de 22 libras para motonetas eléctricas, disponible en estaciones de carga combinadas y máquinas expendedoras desde hace un par de años. La lógica es similar a la de las carreteras inductivas: aprovechar la infraestructura urbana japonesa, mucho más uniforme que la de otros países, para resolver la autonomía sin depender de baterías enormes.
La compañía reconoce que la tecnología de carga en movimiento difícilmente llegará pronto a carreteras de Estados Unidos, donde el mantenimiento vial es menos consistente y un bache en una vía con electricidad representa un riesgo real. El caso de uso más probable está en aplicaciones comerciales cerradas, como puertos con vehículos de carga que circulan sin parar y podrían mantenerse con carga constante mientras se desplazan.
Falta conocer resultados concretos de la prueba en la autopista Tateyama, así como el costo real de instalación por kilómetro y si Honda planea escalar el sistema fuera de Japón. Por ahora, la prioridad de la marca es validar la durabilidad del pavimento inductivo antes de pensar en cualquier aplicación a gran escala.


