Newey desmiente ruptura entre Aston Martin y Honda tras el viaje de Stroll a Japón
El contrato entre ambos corre hasta 2028 y Newey participó en la reunión por videollamada
Adrian Newey salió al paso de los rumores que circularon por el paddock tras el viaje de Lawrence Stroll a Japón para reunirse con directivos de Honda. El jefe técnico de Aston Martin aseguró que el encuentro no buscaba discutir una ruptura del acuerdo de suministro de motores, sino que formaba parte de una dinámica rutinaria entre ambas partes.
Según Newey, Aston Martin y Honda sostienen reuniones de seguimiento dos o tres veces al mes para revisar el estado del desarrollo técnico. Él mismo participó en esta sesión de forma telemática, lo que usó como prueba de que no hubo nada extraordinario en el contenido oficial de la junta, aunque reconoció que desconoce lo tratado una vez que la videollamada terminó y Stroll continuó la conversación en persona con los directivos japoneses.

El contrato entre Aston Martin y Honda vence en 2028, y esa es la fecha que Newey ofrece como horizonte seguro de la alianza. El ingeniero británico conoce de primera mano lo complicado que resultaría sustituir a un proveedor de motores de fábrica por uno que entregue unidades idénticas a las oficiales, un escenario que Aston Martin busca evitar mientras prepara el salto al nuevo reglamento de 2026.
La relación entre Newey y Honda tiene antecedentes de éxito. Ambos coincidieron en Red Bull, donde el fabricante japonés llegó en 2019 en un momento de bajo rendimiento y terminó impulsando cuatro campeonatos de pilotos consecutivos entre 2021 y 2024. Newey admitió que la Honda actual se encuentra en una posición más atrasada que la de aquel primer año en Red Bull, una comparación que añade presión sobre el desarrollo de cara al próximo ciclo de motores.

Aston Martin necesita que Honda resuelva ese rezago cuanto antes. El equipo de Fernando Alonso y Lance Stroll ha construido buena parte de sus expectativas para 2027 sobre la base de una unidad de potencia competitiva, y cualquier retraso en la curva de mejora de Honda pondría en riesgo las proyecciones que el propio Lance Stroll calificó como entusiastas tras probar el monoplaza. Por ahora, la palabra de Newey mantiene cerrado el capítulo de la ruptura, aunque el calendario hacia 2028 seguirá bajo observación.


