Porsche apuesta por autos de hasta 15 millones de dólares para ser rentable
La marca ya restaura Carrera GT por hasta 800,000 dólares cada uno, sin contar el valor del auto
Porsche busca bajar su punto de equilibrio a menos de 200,000 vehículos al año, y la estrategia no pasa por vender más Macan de entrada, sino por cobrar mucho más por los autos más exclusivos de su catálogo. La marca alemana atraviesa un periodo complicado, con caída de ganancias, aranceles, competencia feroz en China y costosas apuestas de electrificación, y en lugar de perseguir volumen, busca exprimir cada unidad vendida.
La división Sonderwunsch, encargada de los encargos a la medida, trabaja actualmente en 15 proyectos únicos con precios que van de poco menos de 2 millones de dólares hasta aproximadamente 15 millones, según Alexander Fabig, vicepresidente de Individualización y Clásicos de Porsche, en entrevista con Automotive News. Estos autos no se limitan a un color de pintura inusual: implican desarrollo de piezas nuevas y trabajo de ingeniería dedicado para crear algo que nadie más puede comprar.
Porsche también explora los llamados modelos 'few-off', una categoría intermedia entre las ediciones limitadas convencionales y los autos completamente únicos, pensada para cobrar una prima considerable por tirajes muy reducidos. A la par, la marca analiza que sus futuros modelos de alto rendimiento puedan costar más del 200 por ciento por encima de un 911 de entrada, es decir, un deportivo lo suficientemente exclusivo podría valer más del triple que el 911 más accesible.
El otro frente del negocio está en el pasado: el programa de reacondicionamiento de fábrica permite a los dueños de un Carrera GT devolver su V10 a condición de fábrica, con especialistas que conocen el auto a fondo. Según Fabig, el proceso cuesta entre 500,000 y 800,000 dólares por unidad, sin contar el valor del propio auto. Porsche ya completó 11 restauraciones, tiene 16 en proceso y 21 más en espera, para un total de 48 Carrera GT entre terminados, en curso y por iniciar.
La cifra cobra relevancia porque Porsche fabricó apenas 1,270 unidades del Carrera GT entre 2003 y 2006, así que los 48 autos del programa representan casi el cuatro por ciento de la producción total. El trabajo puede incluir desarmar el auto por completo, reconstruir sus componentes mecánicos y devolverlo a una condición que prácticamente le da una segunda vida, además de modificaciones estéticas e interiores a petición del cliente.
Un ejemplo concreto es un Carrera GT restaurado con una librea inspirada en el Porsche 917 número 23 que ganó las 24 Horas de Le Mans de 1970, con detalles de interior personalizados y el odómetro reiniciado en cero millas. El caso ilustra cómo el programa combina herencia de marca con manufactura moderna, sin necesidad de desarrollar un modelo nuevo desde cero.
Para Porsche, la apuesta es clara: generar ingresos sustanciales sin depender de vender más unidades de sus modelos de volumen. Un auto único de 15 millones de dólares o una restauración de Carrera GT de 800,000 dólares no van a sustituir al Macan como motor de ventas, pero tampoco necesitan hacerlo; basta con que cada proyecto deje suficiente margen para justificar el esfuerzo de construirlo.


