Red Bull admite que el misterioso problema del RB22 no se resolverá hasta 2027
Verstappen llama al monoplaza "de papel" tras sufrir degradación de rendimiento en pleno fin de semana
Red Bull reconoció que el problema de degradación de rendimiento que ha afectado al RB22 durante varias sesiones de esta temporada no podrá resolverse por completo hasta el próximo año, cuando entre en vigor el nuevo reglamento técnico de 2027.
El equipo austriaco lleva meses lidiando con un fenómeno que Max Verstappen ha señalado en repetidas ocasiones: el auto empeora conforme avanza una sesión o una carrera, particularmente en el eje trasero. En Monza, el neerlandés llegó a describir su monoplaza como "un coche hecho de papel" tras sufrir el problema durante la clasificación.
Lo relevante no es solo que el problema persista, sino que Verstappen asegura haberlo reportado internamente desde hace varias temporadas, lo cual resulta llamativo considerando que el RB22 es un diseño completamente nuevo tras el cambio de normativa técnica para este año.

El jefe de equipo Laurent Mekies confirmó a Motorsport.com que Red Bull ha intentado atacar el problema desde distintos ángulos sin lograr una solución definitiva. "Es un tema complejo. De lo contrario ya habríamos llegado al fondo del asunto", explicó el francés, quien evitó detallar la naturaleza exacta del defecto.
Mekies destacó que el equipo aplicó algunos ajustes tras las quejas de Verstappen en Monza y que en Madrid el fenómeno no se presentó con la misma intensidad. Sin embargo, admitió que se trata de avances menores y que la solución completa requerirá cambios de diseño y chasis que solo será posible implementar en el auto de 2027.
El límite presupuestario y el hecho de que buena parte del desarrollo del equipo ya se concentra en el próximo ciclo reglamentario reducen el margen de maniobra para el resto de esta temporada. Mekies no descartó que el problema vuelva a manifestarse en las carreras restantes de 2025.
Para Verstappen, el panorama es claro: ya reconoció que no pelea por el título este año y su única meta realista es sumar una victoria. Si no lo logra, sería la primera temporada sin triunfos para el tetracampeón desde 2015, cuando corría para Toro Rosso, antes de su ascenso a Red Bull en 2016.


