Red Bull confirma que sus mejoras en Bakú funcionan, pero ya mira a 2027
Verstappen destaca el equilibrio del RB22 renovado, aunque los baches del circuito complican el ajuste de alturas
Red Bull llevó a Bakú un paquete de actualizaciones pensado como el último gran salto evolutivo del RB22 en 2025, mientras el equipo ya destina buena parte de sus recursos al monoplaza de 2027, según confirmó el director de equipo Laurent Mekies durante la rueda de prensa previa al fin de semana.
La noticia importa porque Red Bull ha sufrido durante toda la temporada un déficit de velocidad punta, incluso frente a su equipo hermano Racing Bulls, y una actualización que funcione como estaba prevista podría reabrir la pelea por podios en el tramo final del campeonato, aunque Mercedes lucía este viernes fuera de alcance.

Max Verstappen calificó el viernes como "un día bastante positivo" y aseguró que las actualizaciones se comportaron como esperaba el equipo, aunque reconoció que faltan ajustes para encontrar más tiempo por vuelta. El neerlandés ya había mostrado buen ritmo en circuitos de curvas lentas y aceleraciones como Canadá, Mónaco y Austria, un patrón que Bakú podría repetir.
El principal desafío no está en el equilibrio del coche, que no mostró ni subviraje ni sobreviraje excesivos, sino en la gestión de las alturas respecto al asfalto. El circuito combina baches en varios tramos con una recta larga donde conviene mantener el monoplaza lo más pegado al piso posible para reducir resistencia aerodinámica, una tensión que ya había hecho sufrir a Verstappen en Canadá por un tren trasero demasiado rígido.
El director técnico Pierre Waché explicó que existe buena correlación entre los datos de pista y el simulador, y que las quejas de los pilotos se concentran en la respuesta del coche sobre las irregularidades del trazado, no en la actualización ni en el balance general. Según Waché, resolver ese punto permitiría explotar mejor el potencial aerodinámico del RB22 en la zona del castillo, donde el segundo sector ya arrojó referencias mejores que las de Ferrari y McLaren.
De cara a la clasificación, Red Bull evalúa aprovechar los rebufos entre sus dos pilotos para compensar la pérdida de tiempo en las rectas, mientras trabaja durante la noche para afinar las alturas del coche antes de la sesión decisiva del sábado.


