Seis adolescentes de Arabia Saudí ganan el mundial de ingeniería STEM Racing en Singapur
El equipo Lynx Racing recibió su trofeo en el podio del Gran Premio y visitó el box de Aston Martin
Un equipo de seis estudiantes de secundaria de Arabia Saudí, llamado Lynx Racing, se coronó campeón de la final mundial 2026 de STEM Racing, competencia que se celebró en Singapur durante la semana previa al Gran Premio de Fórmula 1. El grupo recibió su trofeo en el propio podio del circuito y después recorrió el paddock, donde conoció a Fernando Alonso y visitó el box de Aston Martin.
La competencia, conocida originalmente como 'F1 in Schools' desde su creación en el año 2000, reta a equipos de entre tres y seis alumnos a diseñar y fabricar un coche de Fórmula 1 en miniatura propulsado por cartuchos de CO₂, capaz de alcanzar hasta 70 kilómetros por hora en una pista de 20 metros. La edición de 2026 en el Resort World Sentosa fue la más grande en la historia del evento, con 91 equipos de 36 países distintos.

Los participantes usan software CAD profesional para resolver problemas de aerodinámica y reducir la resistencia de sus autos, que después se fabrican en fresadoras CNC, con alerones impresos en 3D. Antes de salir a pista, cada coche debe superar verificaciones técnicas similares a las de un auto de carreras real, de acuerdo con un reglamento de más de 70 páginas. El jurado también evalúa el trabajo fuera de la pista: cada equipo presenta un dossier de marketing, un plan de patrocinio, una marca propia y un stand de exhibición.
La competencia funciona como semillero real para la industria. El griego Kyriakos Theofanidis, ganador en 2016, trabaja hoy como ingeniero mecánico en Red Bull-Ford Powertrains. El australiano James Mitchell, que compitió en la final de 2023, fue contratado después por Aston Martin. El británico Laurence Vines, exalumno del programa, es ahora ingeniero de diseño estructural en Williams y sigue colaborando con el evento como mentor y jurado.
Vines explicó que el concurso le permitió familiarizarse desde los 15 años con herramientas como CAD, CFD y simulaciones FEA, años antes de lo habitual en una carrera de ingeniería tradicional. Sin contactos previos en el automovilismo, descubrió la competencia por casualidad y terminó vinculado a la academia de ingeniería que entonces operaba Williams junto con el programa, su puerta de entrada a la Fórmula 1.
El respaldo de la F1 y de varios equipos del paddock mantiene vivo el circuito de competencias regionales y nacionales que alimentan la final mundial cada año. Para los estudiantes, el reto no termina en el diseño del coche: financiar el viaje a la final, que en 2026 se disputó en Singapur, exige a los equipos desarrollar las mismas habilidades de patrocinio y comunicación que luego podrían necesitar dentro de un equipo real de Fórmula 1.


