Un artista pintó un Bentley Flying Spur de prueba… antes de que lo trituren
La obra brilla en la oscuridad gracias a pigmentos que se cargan con luz solar
El artista galés David Gwyther, conocido como Death Spray, intervino un Bentley Flying Spur de preproducción en su estudio de Gales durante 10 días, sabiendo que tanto el auto como su obra tendrían vida limitada. El resultado se presentó el martes 13 de octubre en Manhattan, en un evento organizado junto con Cart Department, el estudio de arte automotriz de Larry Warsh.
La pieza importa porque convierte un prototipo destinado a desaparecer en lienzo efímero: como unidad de pruebas, el Flying Spur será triturado eventualmente, y la obra de Gwyther desaparecerá con él. Para los aficionados al diseño automotriz, el proyecto documenta un cruce poco común entre ingeniería de validación y arte conceptual sobre una carrocería real de producción.
Gwyther aplicó primero una capa base de pintura negra profunda sobre el V8 súper sedán, y después colocó enmascarados a mano antes de agregar una capa de blanco, generando un patrón asimétrico que parodia el camuflaje tradicional de los prototipos de las automotrices. Explicó que el diseño nació de simples plumones antes de pasar a pintura real, y que buscó imperfecciones deliberadas para romper la simetría característica de la silueta del sedán.
El frente del auto luce salpicaduras blancas que evocan los insectos acumulados en un viaje largo por carretera, mientras que la parte trasera incorpora líneas más agudas. Gwyther añadió pigmentos fosforescentes azules, verdes y morados que se cargan con luz solar, por lo que el Flying Spur se convierte en un lienzo luminiscente durante la noche; el artista describió el proceso de pintar bajo luz y luego apagarla para revisar el efecto como “pintar a ciegas”.
Gwyther, cuyo trabajo ya se ha aplicado a motocicletas, parafernalia de carreras y cinco de los vehículos de Gymkhana de Ken Block, dijo sentirse en paz con la naturaleza temporal del proyecto. Para él, colaborar con marcas le permite explorar técnicas y conceptos que no desarrollaría por cuenta propia, aunque el destino final del Flying Spur sea la trituradora.


