Slate Auto abre su primer showroom físico en Chicago para su pickup eléctrica económica
El local ocupa una antigua tienda de Tesla en Grand Avenue, ya cableada con cargadores NACS
Slate Auto, la startup de camionetas eléctricas respaldada por Jeff Bezos, abrió su primer "experience center" de marca en el barrio Near West Side de Chicago. Es la primera oportunidad para compradores de flotillas del medio oeste estadounidense y para periodistas especializados de ver de cerca lo que la compañía promete será el vehículo nuevo más accesible del mercado en Estados Unidos.
La elección de Chicago no es casualidad: Illinois combina una cultura arraigada de camionetas con un apetito creciente por los eléctricos, un terreno fértil para que Slate pruebe su propuesta. El local, además, tiene un pasado conveniente: antes albergaba una tienda de Tesla en Grand Avenue, por lo que ya contaba con el diseño de showroom, garage y área de venta al público, y lo más relevante, con cableado listo para cargadores NACS.

El recorrido por la unidad expuesta reveló un interior pensado para transmitir solidez a bajo costo. Las manijas de las puertas tienen resortes robustos y un cierre con autoridad, el volante es grueso, los ajustadores de asiento son manuales y el seguro de la caja y la tapa del puerto de carga responden con firmeza. La consola central, pese a lucir como plástico económico, no cede ante la presión y da una sensación de material más denso de lo esperado.
Un recorrido como pasajero por las calles de Chicago, en constante construcción, mostró una cabina silenciosa, sin rechinidos ni vibraciones, y una respuesta que se sintió suficientemente ágil desde el asiento del copiloto. Personal técnico de Slate adelantó además que la compañía busca estandarizar los sujetadores y tornillería en la mayor parte del vehículo, una decisión que abre la puerta a una cultura de modificaciones y piezas impresas en 3D alrededor de la camioneta, aunque esto por ahora es solo una posibilidad.


La apuesta de Slate es clara: ofrecer una camioneta cuadrada, funcional y lo bastante económica como para que las flotillas y los compradores primerizos de eléctricos se animen a probarla sin descartar del todo sus unidades de combustión para trabajos pesados. El diseño sencillo y la posibilidad de personalización también buscan atraer a un público interesado en el tuneo.
Con este showroom, Slate Auto empieza a dejar de ser una promesa en video y renders para convertirse en un producto tangible que cualquier interesado en Chicago puede visitar y tocar. La compañía no ha confirmado fecha exacta de inicio de entregas ni el precio final de venta, dos datos que definirán si la propuesta realmente compite como la opción más barata del mercado estadounidense.


