Dodge negociaría su regreso a NASCAR con un motor que en realidad sería un Chevrolet
La marca buscaría debutar en el Daytona 500 de febrero con motores armados por el mismo taller que construye los Chevrolet
Dodge negociaría su regreso a la Copa NASCAR después de 15 años de ausencia, según reportes de The Athletic. La marca buscaría debutar con el arranque de temporada en el Daytona 500 del 21 de febrero de 2026, apenas cuatro meses después de que trascendiera el plan.
El detalle que complica la historia es el motor: según las fuentes, el V8 que llevaría el nombre Dodge sería construido por ECR Engines, el taller de Earnhardt Childress Racing que ya fabrica los motores Chevrolet para la Copa NASCAR. ECR pertenece a Richard Childress, de 81 años, y también ha puesto motores en el Cadillac DPi-V.R de IMSA.

Para el aficionado esto no es un detalle menor. NASCAR exige históricamente que Ford, Chevrolet y Toyota mantengan diferencias técnicas creíbles entre sus motores, aunque en el fondo compartan arquitectura. Que Dodge entre con un bloque esencialmente Chevrolet, solo con tapas de válvulas y filtro de aire distintos, pondría en duda ese estándar.
El antecedente reciente no ayuda a despejar las dudas. Cuando Kaulig Racing acordó desarrollar camionetas Ram para NASCAR, Chevrolet retiró de inmediato su respaldo al equipo Cup de dos autos de la escudería, que corren A.J. Allmendinger y Todd Gilliland. Ambos pilotos han señalado públicamente el golpe que representó perder ese apoyo técnico.


Dodge llega a esta posible vuelta sin estructura de competencia propia: ganó el campeonato de Copa en 2012 con Brad Keselowski y se retiró de inmediato; un año después se coronó en IMSA con el Viper GTS-R y también abandonó ese programa. Tim Kuniskis, hoy a cargo de las marcas de Stellantis en Norteamérica tras un breve 'retiro' en 2024, es quien ha impulsado el regreso.
Hay un precedente que normaliza parte del esquema: los motores spec de Ilmor Engineering, inspirados en el Chevrolet LS, corren sellados en ARCA desde 2015 y en la Truck Series desde 2018, sin que los equipos puedan modificarlos. Aun así, falta por confirmar qué tanto deberá alterar ECR el bloque para que NASCAR lo acepte como un motor genuinamente distinto, y si Chevrolet y General Motors avalarán el arreglo.


