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Summit Racing duplica la potencia de un Monte Carlo SS sin ensuciar más el aire

El proyecto pasó por tres motores distintos y terminó con un LS 5.3L sacado de una pickup Chevy

Redacción DSC 26 de octubre de 2026 · 16:10 2 min de lectura
Foto: hagerty.com

Summit Racing, la casa de autopartes con sede en Ohio, construyó un Monte Carlo SS 1987 para probar algo que pocos hot-rodders se atreven a perseguir: más caballos de fuerza y menos emisiones al mismo tiempo. El objetivo del equipo, liderado por Barry Flesher y Justin Weideman, fue duplicar la potencia original y reducir a la mitad los contaminantes del motor V8 de fábrica.

El proyecto importa porque desmiente el estereotipo del hot rod ruidoso y sucio que prioriza la velocidad sobre todo lo demás. Summit documentó cada fase del build en el SEMA Garage Detroit, una instalación certificada con dinamómetro y equipo de medición de emisiones de nivel OEM, para demostrar con números que modernizar un clásico puede mejorar ambos frentes a la vez.

Foto: hagerty.com

El auto base, comprado en Dayton por 12,500 dólares, era un ejemplar original con apenas 97,000 millas y motor 305 pulgadas cúbicas (5.0 litros) de fábrica, calificado en 180 hp con carburador Rochester de cuatro gargantas. En el banco, el motor desgastado entregó solo 131 hp en las ruedas, lastrado por un choke de carburador atorado, sellos de válvula con fugas y un bloque agrietado.

Las primeras fases sustituyeron el carburador por inyección Summit Max-EFI 500 y sumaron múltiple de admisión de doble plano, headers de tubo largo con catalizadores de tres pulgadas de alto flujo, y avance de tiempo de seis a diez grados. El resultado: 172 hp en las ruedas, 40 más que de fábrica, pero con emisiones peores que las del catalizador original de 1987, incluso usando piezas de Stainless Works.

Foto: hagerty.com

El salto grande llegó con un V8 383 pulgadas cúbicas nuevo de Blueprint Engines, combinado con headers cortos y catalizadores Magnaflow. Esa configuración llevó la potencia a 268 hp en las ruedas —el doble de la cifra inicial— y redujo los hidrocarburos totales en 80 por ciento y los óxidos de nitrógeno en 71 por ciento, aunque sin alcanzar del todo la meta de reducción a la mitad.

Weideman, buscando lo que llama un build de presupuesto moderado, terminó el proyecto con un LS de 5.3 litros de Summit, el mismo tipo de motor usado en pickups Chevrolet de hace 25 años. La configuración final incorporó un trigger de cigüeñal de 24 dientes, una ECU de Camaro 2002 y un árbol de levas de 222/231 grados con lóbulos separados 112 grados, además del mapa de dyno de Trick Flow Specialties.

Foto: hagerty.com

Summit no ha publicado todavía las cifras finales de potencia y emisiones con el motor LS instalado, la última fase del proyecto. El Monte Carlo SS sigue sirviendo como caso de estudio para el mercado de autopartes de desempeño, en momentos en que la regulación de emisiones para conversiones de motor continúa bajo escrutinio en Estados Unidos.

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