Un supercar casi olvidado de Mónaco sale a subasta por hasta 1.37 millones de dólares
El MCA Centenaire fue el primer auto de producción con monocasco de fibra de carbono, meses antes que el Jaguar XJR-15
El primer ejemplar del Monte Carlo Automotive (MCA) Centenaire, un supercar casi desconocido incluso entre los fanáticos de los autos exóticos de los noventa, saldrá a subasta el 9 de octubre en el Zoute Concours de Bélgica bajo el martillo de Broad Arrow. El estimado de venta va de 900,000 a 1.2 millones de euros, entre 1.03 y 1.37 millones de dólares.
El dato que hace relevante a este auto va más allá de su rareza: el Centenaire fue el primer auto de producción con un monocasco de fibra de carbono, una tecnología que apenas empezaba a usarse en la Fórmula 1 de la época. Lo presentó ante la familia real de Mónaco en mayo de 1990, meses antes de que el Jaguar XJR-15 debutara con la misma técnica y se llevara buena parte del crédito histórico.

Detrás del proyecto estaba Fulvio Maria Ballabio, piloto italiano con un quinto lugar en Le Mans y pasos por la Fórmula 2, quien fundó MCA a mediados de los años ochenta con la meta de tener listo un supercar para 1990, año en que el Automobile Club de Mónaco cumplía su primer siglo. Ballabio reclutó a Carlo Chiti, veterano de Ferrari y Alfa Romeo, y al piloto Guglielmo Bellasi para el desarrollo, que tomó cerca de cinco años. Como MCA no tenía motor propio, Ballabio compró V12 Countach de 5.2 litros directamente a Lamborghini, montados con una transmisión manual ZF de seis velocidades.
La crisis económica de inicios de los noventa golpeó de lleno al proyecto: entre 1990 y 1992 solo se construyeron cinco unidades. La marca sobrevivió unos años más con experimentos como un auto para Le Mans en 1993 que no logró clasificar y el Méga Monte Carlo con motor Mercedes, mostrado en Ginebra en 1996, antes de desaparecer por completo en 1999.


El ejemplar que ahora sale a remate es, según Broad Arrow, el primero de los cinco construidos, usado originalmente para pruebas y presentaciones. Está pintado en blanco y rojo, los colores nacionales de Mónaco, y conserva su V12 Countach y su transmisión ZF originales. Lamborghini lo mantuvo en su planta de Sant'Agata Bolognese durante una década antes de regalárselo a Ballabio a inicios de los 2000.
El auto pasó por un repintado en azul alrededor de 2007, año en que se exhibió en el Rétromobile de París. En 2014 lo adquirió su actual dueño, de nacionalidad francesa, quien lo devolvió a su esquema blanco y rojo original en 2016. Hoy el odómetro, también heredado de Lamborghini, marca apenas 1,560 kilómetros, aunque esa cifra podría no reflejar el uso real de un chasis destinado a pruebas.

Nunca antes se ha vendido un MCA Centenaire en subasta pública, así que el resultado del 9 de octubre servirá como referencia inédita para este capítulo poco conocido de la historia de los supercars de los noventa.


