Una Chevrolet S-10 Baja 1989 se vendió en 23,625 dólares en subasta
El paquete estético rendía homenaje a las victorias de Team MacPherson en la Baja 1000, no a un verdadero equipo off-road
Una Chevrolet S-10 1989 con el paquete Baja, barra de luces, llantas BFGoodrich y gráficos llamativos se vendió recientemente en Bring a Trailer por 23,625 dólares con comisiones incluidas, a pesar de tener 76 mil millas en el odómetro y un historial con algunos golpes.
El resultado llama la atención porque la S-10 de esta generación, producida entre 1982 y 1993, no figura siquiera en las guías de precios de clásicos, aunque datos de cotizaciones muestran un interés desproporcionado de compradores de la Generación X y más jóvenes hacia el modelo.

El paquete Baja, nuevo para 1989, era puramente estético: Chevrolet lo describía como una 'apariencia rústica todoterreno' con pintura y gráficos específicos, defensa trasera tubular, barra de luces con faros auxiliares y detalles en negro y cromo. La propia marca advertía en el folleto que el soporte de luces no era una barra antivuelco y no protegería en un accidente. Para ordenarlo, era obligatorio elegir la versión 4x4 en el acabado Tahoe, el paquete de carga de 1,500 libras, el blindaje de bajos y el motor V6 de 2.8 litros.
La unidad subastada llevó el equipamiento más lejos: cabina Maxi, vidrios polarizados, quemacocos manual, asientos reclinables, transmisión automática de cuatro velocidades, aire acondicionado, rines de aluminio, control crucero, volante inclinable, limpiaparabrisas intermitentes, eje trasero con relación 3.42:1, calentador de block y el motor V6 de 4.3 litros de 160 caballos a 4,000 rpm y 230 lb-pie de torque a 2,800 rpm, el más potente disponible para la S-10. En total, el camión sumó 4,872 dólares en opciones sobre un precio base que llevó el total a 17,357 dólares, equivalentes a unos 47 mil dólares actuales.


Detrás del paquete hay una historia real de competencia: en 1982, Joe MacPherson y Jerry McDonald corrieron una S-10 prácticamente de serie en la brutal Baja 1000 de México y terminaron la carrera en 37 horas, frente a las 19 horas del ganador Mickey Thompson en un Volkswagen especialmente preparado. Team MacPherson, fundado una década antes, terminó acumulando 10 campeonatos de clase y 83 victorias en 28 años de carreras, además de 16 años como socio de fábrica de General Motors para probar y desarrollar la tracción integral electrónica antes de que llegara a producción. Tanto MacPherson como McDonald fueron inducidos al Salón de la Fama de Off-Road Motorsports.
Resulta curioso que Chevrolet haya tardado siete años después de aquella hazaña en Baja para ofrecer finalmente un paquete estético que rindiera homenaje a la gesta. El vendedor reportó que la camioneta sufrió un golpe contra una guarnición en 1996 que requirió un guardafangos y un pozo de rueda nuevos, reparados con partes originales cubiertas por el seguro. Treinta años después, el ejemplar sigue en circulación y su resultado en subasta confirma el atractivo creciente de las pickups compactas ochenteras entre coleccionistas jóvenes.


