Una Dodge Tradesman 1976 revela la historia de los Crown Princes of Funk de Boulder
La van de carga sobrevivió 13 años de giras antes de terminar en un cementerio de autos en Colorado
En el deshuesadero Speedway Auto Wrecking de Dacono, Colorado, descansa desde hace años una Dodge Tradesman B300 con la leyenda "Freddi-Henchi Band" pintada en los costados. La van, fabricada en junio de 1976 en la planta Warren Truck Assembly, perteneció a una de las agrupaciones de funk y soul más influyentes del corredor Boulder-Denver durante los setenta y ochenta.
El dato importa porque conecta la chatarra automotriz con la historia de la música: Freddi & Henchi and the Soul Setters, fundada en Phoenix en 1966, influyó en el sonido de Earth, Wind & Fire a finales de esa década. La banda giró con Three Dog Night, Steely Dan y Chicago antes de asentarse en Boulder en 1970, donde se ganó el apodo de Crown Princes of Funk.

La unidad salió de la agencia Hollister Motor Company de Boulder como chasis-cabina equipado con un V8 de 360 pulgadas cúbicas y carburador de dos gargantas. La caja de carga, instalada después por un negocio local, muestra las cicatrices de años cargando amplificadores y equipo de sonido. La transmisión automática Torqueflite 727, opcional sobre la manual de tres velocidades en el volante, habría sido indispensable para las bajadas pronunciadas de las montañas cercanas a Boulder.
El motor actual lleva una etiqueta de emisiones de 1978, lo que sugiere que no es el original de fábrica; pudo tratarse de un reemplazo 318 o 360 tras el desgaste de las rutas montañosas. La placa trasera, con código del condado de Boulder, muestra que el registro final expiró a finales de 1989, poco después de que Henchi abandonara la banda en 1984.


La historia detrás del vehículo tuvo tintes trágicos: dos integrantes de la agrupación murieron durante los setenta, uno en un accidente en la autopista US 36 y otro por sobredosis. Henchi falleció de cáncer en 2009, mientras que Freddi Gowdy sigue activo y actualmente toca con Chris Daniel & the Kings.
La van continúa en el patio de Speedway, abierto únicamente los sábados por la mañana, como pieza de un capítulo poco conocido de la historia musical de Colorado. En teoría, el vehículo podría restaurarse y volver a circular, incluso como base para un food truck, aunque por ahora permanece como testigo silencioso de 13 años de giras por el Front Range y los pueblos de esquí de la región.


