Así elige Ford el nombre de sus autos: un proceso con hasta 40 ejecutivos
La marca prueba cada nombre con 2,000 consumidores y una revisión legal antes de aprobarlo
Scott Hauman dirige el departamento de nomenclatura global de Ford y su equipo tiene como meta nombrar cerca de 100 vehículos, funciones y servicios solo durante 2026. Lejos de ser un ejercicio creativo rápido, el proceso involucra capas de aprobación que pueden tardar meses antes de que un nombre llegue a un comunicado de prensa.
Para el aficionado a los autos, esto explica por qué ciertos nombres se sienten tan calculados y otros desaparecen sin explicación antes del lanzamiento oficial de un modelo. Detrás de cada 'Mustang Mach-E' o paquete especial hay un filtro corporativo que pocas marcas documentan públicamente.
Según Hauman, cualquier propuesta de nombre necesita el visto bueno de entre 30 y 40 personas dentro de Ford, incluidos directivos con poder de veto absoluto. Hauman compara el proceso con aprobar una ley en el Congreso de Estados Unidos, donde cada ejecutivo mantiene una opinión distinta sobre qué palabra funciona mejor.
Una vez superado ese filtro interno, Ford somete los candidatos a paneles de investigación privados con aproximadamente 2,000 consumidores para medir percepción y recordación. Si el nombre sobrevive esa etapa, pasa a manos del equipo legal, que revisa conflictos de marca registrada; un nombre puede descartarse incluso si ya gustó a ejecutivos y consumidores, simplemente porque otra empresa posee los derechos.
El idioma añade otra capa de complejidad, sobre todo para nombres pensados para mercados internacionales: una palabra que suena atractiva en inglés puede resultar incómoda o absurda en otro idioma. Hauman describe su trabajo como el de un fiscal que construye un caso antes de presentarlo ante un juez, y admite que el rechazo de una propuesta nunca deja de doler, sin importar cuántas veces lo haya vivido.
El reporte no detalla ejemplos específicos de nombres rechazados por Ford, pero confirma que la compañía mantiene este esquema de validación para toda su gama, desde modelos nuevos hasta características tecnológicas menores.


