Audi fabrica el A2 e-tron 21 meses más rápido que sus otros modelos
La planta de Ingolstadt reutiliza 250 robots de la línea del A3 y estrena el sistema 'string of pearls'
Audi ya produce en su planta de Ingolstadt, Alemania, el nuevo A2 e-tron, versión eléctrica y de entrada que reinterpreta al A2 de principios de los años 2000. La marca confirmó que el vehículo llegó a estar listo para producción 21 meses antes que sus proyectos anteriores, un ajuste relevante quue contrasta con los cinco a siete años que suelen tomar los fabricantes tradicionales para diseñar y lanzar un auto nuevo.
La velocidad importa porque los fabricantes chinos han acelerado el ritmo de lanzamientos de modelos nuevos y presionan a las marcas históricas a repensar sus procesos de desarrollo. Audi ya había probado esta filosofía con el superdeportivo Nuvolari, que necesitó 30 meses desde la aprobación del proyecto hasta llegar a los concesionarios, con 13 meses para alcanzar la etapa de prototipo. La compañía llamó a ese enfoque 'China speed at Ingolstadt'.
Para el A2 e-tron, Audi redujo de forma significativa el número de piezas relevantes para producción, lo que agiliza la línea de ensamble y reduce la necesidad de espacio logístico. La planta de Ingolstadt estrenó además el llamado sistema 'string of pearls', ya utilizado antes en la planta de Neckarsulm: los pedidos de clientes se procesan en orden seis días antes de que inicie el ensamble en todas las áreas de producción, lo que permite a los proveedores fabricar y enviar las piezas exactamente en la secuencia en que se armarán los autos.
La fabricación de las carrocerías del A2 e-tron ocurre en la misma instalación donde se produce el A3 hatchback. Ahí, Audi reutiliza o le da más trabajo a más de 1,200 componentes de producción, entre ellos pistolas de soldadura robotizadas y alrededor de 250 robots. El modelo también incorpora un proceso de instalación de ruedas totalmente automatizado, que sustituye las estaciones semiautomáticas de atornillado que antes se usaban en el preensamble del chasis, tanto en el eje delantero como en el trasero.
Siegfried Schmidtner, gerente de la planta Audi Ingolstadt, atribuyó el arranque de producción al trabajo conjunto del equipo de la planta y a la experiencia acumulada en lanzamientos previos, que permitió optimizar procesos y sentar las bases para un ramp-up exitoso del modelo. Audi no detalló precio ni fecha de llegada del A2 e-tron a otros mercados fuera de Alemania, aunque su arranque en Ingolstadt confirma que la marca ya aplica en serie las lecciones de velocidad que antes reservaba a proyectos de bajo volumen como el Nuvolari.


