BMW llega a 2 millones de eléctricos, pero Europa carga con todo el peso
El i5 M60 xDrive que salió de Dingolfing marca la cifra; en Estados Unidos la demanda se enfría
BMW fabricó su eléctrico número dos millones a inicios de mayo de 2026: un i5 M60 xDrive ensamblado en la planta de Dingolfing. La marca había alcanzado el millón de unidades a finales de 2023, así que le tomó cerca de dos años y medio duplicar la cifra.
El dato llega justo antes de otro paso clave para la marca bávara. La planta de Múnich arrancará en agosto de 2026 la producción en serie del nuevo i3 sedán, construido sobre la plataforma Neue Klasse, y BMW planea convertir ese sitio para fabricar exclusivamente vehículos de esta arquitectura alrededor de 2027.
Jochen Goller, miembro del consejo de administración de BMW AG, relacionó el hito con la aceptación de los modelos BMW y Mini en el mercado global. Desde el lanzamiento del i3 original en 2013, la marca ha entregado más de 4 millones de vehículos electrificados en total, sumando híbridos enchufables y eléctricos puros.
Europa sostiene buena parte de ese crecimiento. En el primer semestre de 2026, los eléctricos de batería representaron 28% de las ventas regionales de BMW, con un salto trimestral de 38% hasta 81,445 unidades, en línea con el alza de casi 40% que Reuters atribuyó al mercado europeo de eléctricos por los precios altos de combustible y modelos más accesibles. A nivel mundial, más de uno de cada cuatro BMW vendidos en ese periodo fue electrificado.
El iX3 de la Neue Klasse aparece como pieza central de esa estrategia, sobre todo en Europa, donde ocupa un segmento históricamente dominado por versiones de combustión e híbridas enchufables. BMW ya abrió preventas de una versión de distancia entre ejes larga para el mercado chino, con primeras entregas previstas para noviembre de 2026 y un volumen mayor en 2027.
En Estados Unidos el panorama es distinto: BMW descontinuó el SUV iX y las ventas electrificadas se han debilitado pese al crecimiento del volumen total de la marca. Eso deja la meta de que la mitad de las ventas globales sean eléctricas para 2030 dependiendo en gran parte de qué tan rápido avance la producción de la Neue Klasse en las plantas de Spartanburg y San Luis Potosí durante el próximo año.


