Bugatti afina durante tres años el rugido de su V16 atmosférico del Tourbillon
El motor gira hasta 9,000 rpm y debe cumplir un límite de 72 decibelios en homologación
Bugatti publicó un video que documenta cómo desarrolló el carácter sonoro de su nuevo motor V16 atmosférico, el corazón mecánico del Tourbillon. A diferencia del W16 turboalimentado que equipó al Veyron, al Chiron, al Bolide y al W16 Mistral, este propulsor prescinde de turbocompresores y alcanza las 9,000 rpm de forma natural, lo que le otorga una identidad acústica completamente distinta.
El desarrollo del sonido tomó tres años de trabajo, según reveló la marca francesa en el más reciente episodio de su serie documental 'A New Era'. Los ingenieros realizaron miles de simulaciones enfocadas en los sistemas de admisión y escape, buscando un equilibrio entre una personalidad sonora propia para el V16 y cierta continuidad con el legado acústico del W16.
El reto tenía una capa adicional de complejidad: el Tourbillon debe funcionar también como un hiperdeportivo utilizable a diario. Con las ventanillas cerradas y en modo eléctrico, el habitáculo ofrece un ambiente silencioso y refinado. Al bajar los cristales y exigir al motor de combustión, la experiencia cambia por completo y la admisión y el escape se perciben de forma directa.
Bugatti evitó un recurso común en la industria: la amplificación artificial del sonido a través de bocinas. Todo lo que escuchan los ocupantes proviene realmente de la mecánica, sin edición electrónica de por medio, gracias a un concepto acústico que canaliza los ruidos genuinos del motor hacia el interior de forma controlada.
La homologación impuso un límite estricto de 72 decibelios, medido no en una sola prueba sino en una combinación de recorridos a velocidad constante y pruebas de aceleración. Neumáticos, carrocería y elementos aerodinámicos también forman parte de la ecuación sonora final.
El alerón trasero móvil, pensado originalmente para generar carga aerodinámica, también participa en la firma acústica del auto, según explicó Bugatti. Por eso, la marca realizó numerosos ensayos previos, conscientes de que hasta una ráfaga de viento puede invalidar una medición que de otro modo habría sido exitosa.
El Tourbillon ya superó las pruebas oficiales de homologación acústica, un paso más hacia la producción en serie de este hiperdeportivo que reemplaza al Chiron como buque insignia de la marca francesa.


