Chevrolet pone límite de precio al Corvette C9 para no competir con exóticos
El ZR1X actual ya toca los 227,695 dólares, pero la Stingray arranca en 73,795
Tony Roma, ingeniero en jefe del Corvette, adelantó a The Drive que la próxima generación C9 debe superar en desempeño al C8 actual sin convertirse en un exótico de precio desorbitado. La postura llega mientras GM todavía amplía la gama del C8, que ya cubre un rango amplio de precios y versiones.
El dato importa porque define la identidad de uno de los deportivos más longevos de la industria: el Corvette ha sido históricamente la opción de alto desempeño a precio accesible frente a marcas como Ferrari o Lamborghini, incluso tras el salto al motor central en 2020.
Para el año modelo 2027, la Stingray arranca en 73,795 dólares con destino incluido, mientras que el tope de gama, el ZR1X, llega a 227,695 dólares. Roma insiste en que esa brecha entre el punto de entrada y la versión insignia debe mantenerse en el C9, en lugar de cerrarse con un precio único y elevado para toda la gama.
La gama 2027 también suma las versiones Grand Sport y Grand Sport X, esta última en sustitución del E-Ray híbrido. El Grand Sport X combina el V8 LS6 de sexta generación con un motor eléctrico delantero para lograr tracción integral, una fórmula que mantiene la electrificación sin depender de proveedores externos.
Sobre la posibilidad de un Corvette C9 con caja manual, Roma fue claro: a título personal lo desearía, pero no está convencido de que la ecuación financiera funcione. El transeje de doble embrague del C8 está diseñado desde su concepción para esa operación, y adaptarlo a una palanca y pedal de embrague implicaría nuevo utillaje, validación de durabilidad y certificación de emisiones.
El ingeniero recordó que el desarrollo del esquema manual con motor delantero tomó cerca de 30 años de refinamiento, y calificó las transmisiones como componentes sumamente costosos de desarrollar. También se mostró escéptico de que una solución del mercado de accesorios, como una caja Tremec adaptada después de la producción, pudiera superar los procesos de validación de fábrica.
Roma reconoció que la demanda por una caja manual es real, pero la describió como parte de un ciclo recurrente en la industria, no lo suficientemente grande como para justificar un costo que iría en contra del posicionamiento de valor que defiende para la siguiente generación del Corvette.


