Volkswagen evalúa usar software chino para ahorrar hasta 5,000 millones de euros
La arquitectura nace de la alianza con Xpeng y ya opera en autos de producción, a diferencia de la tecnología con Rivian
Thomas Schäfer, cabeza de la marca central del Grupo Volkswagen, propuso ante el consejo de administración extender el uso de la arquitectura eléctrica y electrónica desarrollada en China a gran parte de la línea europea del grupo, según reveló Manager Magazin. La medida sustituiría en varios modelos la tecnología que la automotriz alemana desarrolla junto con Rivian, su socio estadounidense.
El cambio importa porque redefine de dónde viene el cerebro digital de los autos europeos más vendidos. Hasta ahora, Volkswagen planeaba arquitecturas distintas según la región: tecnología china para autos locales y desarrollo propio para el resto del mundo. Schäfer busca romper ese esquema para los modelos de alto volumen de Volkswagen, Skoda y Cupra, mientras el futuro de Seat se vuelve incierto, con el cierre de la marca española como escenario extremo bajo análisis.
El argumento económico es contundente. Personas cercanas a la propuesta estiman un ahorro de entre 4,000 y 5,000 millones de euros si el grupo adopta la arquitectura china para su segmento más importante. El reporte detalla que una hora de desarrollo en la empresa conjunta con Rivian en Palo Alto cuesta aproximadamente cuatro veces más que en Volkswagen Group China Technology Company (VCTC), con sede en Hefei. Un modelo como el próximo Tiguan eléctrico podría costar 8,000 euros menos en su desarrollo si el trabajo se realiza en China.
La arquitectura, conocida como China Electrical Architecture (CEA), no es un sistema comprado a un proveedor externo. Nació de la colaboración entre Volkswagen y Xpeng iniciada en 2023 y fue perfeccionada en VCTC junto con Cariad, la división de software del grupo, y su filial china. Volkswagen conserva los derechos de propiedad intelectual. La CEA utiliza un diseño zonal que simplifica la electrónica del vehículo y permite actualizaciones inalámbricas sin necesidad de visitar un concesionario.
La propuesta de Schäfer cubriría los futuros eléctricos más grandes que el ID. Polo, incluido el ID. Golf, el sucesor del ID. Tiguan y un eventual reemplazo eléctrico del Passat, que podría fusionarse con el ID.7. Nada de esto es oficial todavía, aunque la reacción del consejo habría sido positiva, de acuerdo con el reporte.
El plan complica la relación con Rivian. La alianza, anunciada a mediados de 2024, buscaba resolver los históricos problemas de software de Volkswagen y acelerar su próxima generación de arquitectura eléctrica, pero aún no produce un solo vehículo de serie. El primer modelo con esa tecnología será el eléctrico de entrada previsto para 2027, basado en el concepto ID. Every1. La arquitectura china, en cambio, ya funciona en autos de producción.
Volkswagen no descartaría abandonar del todo a Rivian: el reporte describe una posible redistribución de responsabilidades, donde la tecnología china atendería los modelos de mayor volumen mientras el software estadounidense seguiría vigente para otros mercados, incluidos Audi y Porsche. Por ahora, la propuesta sigue siendo un plan estratégico sin decisión final; Volkswagen declinó comentar el reporte cuando se le consultó directamente.


