Red Bull reconoce que sus neumáticos blandos le fallaron frente a Ferrari en Austin
Laurent Mekies admite que la solución a las salidas lentas llegará hasta 2027
Red Bull terminó el Gran Premio de Estados Unidos con un sabor agridulce: Max Verstappen llegó al podio, pero el equipo admite que un tercer lugar ya no les satisface tras meses de recuperación técnica. Laurent Mekies, director del equipo, resumió el sentir general al reconocer que la frustración por el resultado es, paradójicamente, una buena señal sobre el nivel actual del monoplaza.
El dato central que explica la carrera de Verstappen está en los neumáticos. Red Bull suele sacar ventaja de los compuestos blandos frente a sus rivales, pero en Austin esa fortaleza desapareció: Verstappen sufrió un desgaste elevado en ambos juegos de blandos, lo que complicó la segunda parada dentro de la estrategia de dos paradas elegida por el equipo. Mekies fue claro al señalar que ni la estrategia ni el neumático sirven de excusa frente al ritmo superior que mostró Andrea Kimi Antonelli, ganador de la carrera con Mercedes.

La duda quedó abierta en la pelea por el segundo lugar frente a Charles Leclerc. El segundo stint de Verstappen se corrió con blandos, una decisión que no formaba parte del plan original y que el equipo ya analiza para entender las causas del desgaste. Mekies no descartó que un compuesto más duro, el que funcionó bien en Ferrari y Mercedes, hubiera achicado la diferencia con el Ferrari de Leclerc, aunque evitó asegurar que eso hubiera bastado para el podio.
El otro frente abierto son las salidas, un problema que persigue a Red Bull desde el inicio de la temporada 2025. Mekies explicó que el déficit no depende solo del embrague, sino que involucra a casi todos los departamentos técnicos del equipo, desde la unidad de potencia hasta la caja de cambios y los sistemas de transmisión de par. El equipo ya mejoró respecto al arranque del año, cuando las salidas eran notablemente malas, pero todavía no alcanza el nivel de los mejores del paddock.
La paradoja, según Mekies, es que la mejora general del monoplaza hace más visible esta debilidad: pelear de nuevo por los primeros lugares expone cualquier déficit frente a rivales fuertes. El director confirmó que las modificaciones de hardware necesarias para resolver el problema de fondo llegarán hasta 2027, por lo que Red Bull deberá convivir con esta limitación durante el resto de la temporada 2025.
Mekies también rechazó la idea de que el desarrollo de la unidad de potencia interna de Red Bull Powertrains haya terminado. Aseguró que el equipo de motores trabaja en mejoras importantes en todas las áreas de la unidad de potencia, con la misma intensidad que el equipo de chasis, descartando que los recursos se concentren exclusivamente en la aerodinámica de cara a las próximas carreras.


