China, el mayor mercado de autos del mundo, construye ciudades para prescindir de ellos
El modelo TOD concentra vivienda, empleo y comercio junto a estaciones de metro y tren en ciudades como Shenzhen y Xiong'an
China, el país que más automóviles exporta y el mayor mercado de coches del planeta, está rediseñando sus ciudades bajo un modelo que le resta protagonismo al auto particular. Se llama Transit-Oriented Development (TOD), o desarrollo orientado al transporte público, y busca concentrar viviendas, oficinas, escuelas y comercios alrededor de estaciones de metro y tren.
La paradoja le importa a cualquier aficionado a los autos porque anticipa hacia dónde puede moverse la planificación urbana en las próximas décadas, incluso en países donde la industria automotriz es pilar económico. Si el modelo funciona a la escala china, otros gobiernos con problemas de tráfico y contaminación podrían replicarlo.

El TOD no es invención china: ciudades como Curitiba en Brasil, Copenhague en Dinamarca o Tokio en Japón lo aplican desde hace años. Lo distinto es la escala. China ha tendido miles de kilómetros de vías de alta velocidad interurbanas y ha construido enormes redes de metro en decenas de ciudades, infraestructura que hace viable concentrar la vida urbana lejos del automóvil.
Shenzhen es uno de los ejemplos más claros, con nuevos barrios levantados bajo esta lógica de planificación. Xiong'an, una ciudad construida prácticamente desde cero, adoptó el modelo TOD desde su diseño original, sin tener que adaptar una traza urbana previa pensada para el coche.


El objetivo no es eliminar el automóvil de las ciudades chinas, sino reducir su necesidad en el día a día. China sigue dependiendo de su industria automotriz como motor económico y mantiene el mercado de autos más grande del mundo, pero dentro de sus ciudades el coche deja de ser la pieza central del sistema de movilidad para convertirse en una opción más junto al transporte público, la bicicleta y la caminata.


