Dos hombres de Queens estafaron 40 millones de dólares a Uber con apps piratas
Vendieron teléfonos falsificados a más de 800 choferes para inflar tarifas durante seis años en Nueva York
Arturo Suárez Palacios y Eliahou Paldiel, ambos residentes de Queens, Nueva York, se declararon culpables este 2026 ante un tribunal federal de Brooklyn por orquestar una estafa que le costó a Uber 40 millones de dólares durante seis años. Los dos hombres, que habían trabajado previamente para la compañía, vendieron teléfonos con aplicaciones pirata a más de 800 conductores VTC para que cobraran viajes a precios artificialmente inflados.
El esquema explotaba las tarifas dinámicas, ese recargo que Uber activa cuando la demanda supera la oferta de conductores en una zona o durante un evento masivo. Para simular esas condiciones sin que existieran realmente, Suárez y Paldiel instalaban en los teléfonos una app llamada Fake GPS, capaz de falsear la ubicación del vehículo ante el sistema de Uber. La combinaban con Screwber, un software que ellos mismos desarrollaron y que permitía a los conductores elegir de antemano los viajes más lucrativos antes de que el pasajero aceptara el servicio.

El negocio no era barato para los conductores: cada teléfono pirateado costaba 600 dólares, o bien 300 dólares mensuales por suscripción. Aun así, la inversión se recuperaba rápido gracias a las tarifas infladas. Según mensajes citados en el informe judicial, Suárez llegó a comparar Screwber con una droga: quien la probaba sufría síntomas de abstinencia al no poder usarla. Paldiel, por su parte, expresó su deseo de perjudicar económicamente a Uber, la empresa para la que ambos habían trabajado.
Las ganancias de los dos estafadores rondaron el millón y medio de dólares, aunque la fiscalía no descarta que la cifra real sea mayor. El agujero total para Uber, sumando lo cobrado de más a los pasajeros, alcanzó los 40 millones de dólares. La compañía tuvo que restringir el acceso a miles de cuentas de conductores como medida de contención.

Agentes del FBI documentaron filas de más de 20 vehículos VTC esperando su turno para recoger los teléfonos falsificados en distintos puntos de Nueva York. El comisionado de taxis de la ciudad colabora ahora con la agencia federal para identificar a los más de 800 conductores que usaron el sistema, quienes enfrentan cargos como coautores del fraude.
Suárez y Paldiel fueron liberados en un primer momento bajo una fianza de 210,000 dólares tras declararse inocentes. Finalmente admitieron los cargos de fraude electrónico y blanqueo de dinero, y fueron condenados a dos años de prisión cada uno, muy por debajo de los 20 años que enfrentaban. Uber no ha detallado si logrará recuperar el dinero cobrado de más a los pasajeros durante los seis años que duró el fraude.


