El avión que aterrizó sin combustible en una pista llena de autos de carreras
El capitán Robert Pearson, de 91 años, recibirá un reconocimiento 42 años después del célebre 'Gimli Glider'
El 23 de julio de 1983, una carrera de la Canadian Automobile Sport Clubs se disputaba con normalidad en el excircuito de la base aérea de Gimli, en Manitoba, cuando un Boeing 767-200 de Air Canada apareció sin previo aviso sobre la recta de salida. El vuelo AC143, que cubría la ruta Montréal-Edmonton con escala en Ottawa, se había quedado sin combustible a 41,000 pies de altitud por un error de conversión de unidades, y buscaba desesperadamente dónde posarse.
El episodio, conocido como el 'Gimli Glider', importa a cualquier aficionado al motor porque conecta dos mundos que rara vez se cruzan: la velocidad de un circuito de carreras y el drama de la aviación comercial. El capitán Robert Pearson, con más de 15,000 horas de vuelo, tuvo que maniobrar un avión de línea de 48 toneladas como si fuera un planeador, sin motores, sobre una pista ocupada por automóviles y espectadores.

El origen del fallo estuvo en la reciente transición de Canadá al sistema métrico, oficializada en enero de ese año. Las tripulaciones de tierra en Montréal y Ottawa aplicaron un factor de conversión de 1.77, correcto para pasar de litros a libras, cuando el nuevo 767 exigía 0.803 para convertir a kilogramos. El resultado: el avión despegó con apenas 10,000 kilogramos de combustible en lugar de los 22,300 kg necesarios para el trayecto.
A mitad de vuelo, sobre Red Lake, Ontario, ambos motores se apagaron por falta de combustible. El primer oficial Maurice Quintal recordó que cerca de su posición estaba Gimli, una base donde él mismo había volado como piloto de la Real Fuerza Aérea Canadiense, sin saber que para entonces ya operaba como circuito de carreras. Pearson descendió con el avión cruzado, técnica propia de planeadores, y logró aterrizar sin causar ninguna víctima entre los 61 pasajeros, los ocho tripulantes ni el público que presenciaba la competencia.

El pasado 13 de octubre se anunció que Pearson, hoy de 91 años, recibirá el Canadian Aviation Distinction en reconocimiento a esa maniobra. Quintal, ya fallecido, será honrado de manera póstuma. Más de cuatro décadas después, el cruce entre un circuito de carreras y un avión convertido en planeador de emergencia sigue siendo una de las anécdotas más singulares donde el mundo del motor fue, sin buscarlo, escenario de la historia de la aviación.


