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El Chitty Chitty Bang Bang original se exhibe en un museo de Michigan, a 30 minutos de su diseñador fan

El vehículo de la película de 1968 lleva la placa GEN-11, un guiño a sus poderes mágicos ideado por el productor de James Bond

Redacción DSC 16 de octubre de 2026 · 23:00 2 min de lectura
Foto: hagerty.com

Uno de los dos autos originales usados en el rodaje de Chitty Chitty Bang Bang forma parte de la colección de la Stahls Automotive Foundation, en Chesterfield, Michigan. La cinta, estrenada en Estados Unidos el 18 de diciembre de 1968, convirtió a este vehículo ficticio en un ícono del cine familiar, pero su origen está más ligado al mundo del motor de lo que parece.

La historia nace de un hecho real: a principios del siglo XX, el playboy británico Louis Zborowski construyó y corrió una serie de autos aeromotorizados en el circuito de Brooklands bajo el nombre Chitty-Bang-Bang. Ian Fleming, creador de James Bond, presenció esas carreras de joven y décadas después, mientras se recuperaba de un infarto sufrido en abril de 1961, escribió a mano el cuento infantil que tomó prestado ese nombre para dedicárselo a Zborowski y a su auto original de 1920.

Foto: hagerty.com

Fleming murió el 12 de agosto de 1964, a los 56 años, sin ver publicado el libro. Su amigo Albert 'Cubby' Broccoli, productor de la saga de James Bond a través de EON Productions, impulsó la adaptación cinematográfica como homenaje. Dick Van Dyke, fresco del éxito de Mary Poppins, encabezó el reparto junto a Sally Ann Howes, mientras los hermanos Richard y Robert Sherman, ganadores de dos premios Oscar por la cinta de Disney en 1965, compusieron las canciones originales.

El diseño del auto recayó en Ken Adam, el escenógrafo responsable de la bóveda de Fort Knox en Goldfinger y de la sala de juntas de SPECTRE en Thunderball, además de ser quien convenció a Aston Martin de ceder un DB5 de preproducción para esa misma película y desarrolló sus icónicos gadgets. Adam descartó las ilustraciones originales del libro, hechas por John Burningham, por considerarlas demasiado convencionales, y construyó un auto inspirado en los autos de carreras previos a la Primera Guerra Mundial: capó alargado, llantas altas y delgadas, radiador de latón y carrocería abierta tipo touring.

Foto: hagerty.com

El reparto sumó otros dos veteranos de Bond: Desmond Llewelyn, el actor que interpretaba a Q, apareció como el chatarrero que vende el Chitty averiado a Caractacus Potts, mientras Gert Frobe, villano de Goldfinger, dio vida al Barón Bomburst. La matrícula del auto, GEN-11, es un guiño deliberado a sus poderes mágicos: se autoconduce, vuela y navega como lancha, recursos que remiten directamente al arsenal de gadgets del Aston Martin DB5 de Bond.

La pieza que resguarda la fundación Stahls permite a los aficionados ver de cerca el resultado de ese cruce entre el cine de espías y el automovilismo de época. El museo en Chesterfield, Michigan, no cobra entrada adicional por ver al auto y lo mantiene como parte permanente de su colección, abierta al público que quiera revivir una de las piezas más singulares de la historia del cine automotriz.

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