El Dodge Demon 170 pierde 30 mil dólares de valor según el nuevo reporte de Hagerty
El Jaguar XK 150 'S' cae por debajo de los 50 mil dólares mientras los baby boomers dominan su demanda
El Hagerty Price Guide actualizó sus valores este mes y confirma lo que varios coleccionistas ya sospechaban: el mercado de autos clásicos corre a dos velocidades distintas. Mientras los superautos modernos mantienen un ritmo de apreciación acelerado, los íconos tradicionales del coleccionismo empiezan a mostrar signos claros de enfriamiento.
El caso más llamativo es el del Dodge Demon 170, el muscle car de 1,025 hp con E85 que Dodge lanzó en 2023 como despedida de su era de motores V8. Un ejemplar en condición de cero kilómetros (condición #1) pasó de valer 164,000 dólares a 134,000 dólares en un solo trimestre, una caída de 30,000 dólares. El Hellcat, su hermano menos extremo, también bajó un 8 por ciento. La sobreoferta de unidades con kilometraje de entrega, compradas desde el primer día como inversión, explica buena parte del ajuste.

El Demon original de 2018 llegó con un V8 Hemi de 6.2 litros sobrealimentado capaz de generar 808 hp con gasolina comercial y 840 hp con combustible de competencia, además de una ECU especial para el cuarto de milla en rango de nueve segundos de fábrica. Incluso el asiento del copiloto era opcional, por apenas un dólar. Esa exclusividad disparó la demanda inicial muy por encima del precio de lista, un fenómeno que ahora se revierte conforme la oferta y la demanda encuentran equilibrio.
Del otro lado del espectro está el Jaguar XK 150, el último de la serie XK que Jaguar fabricó entre finales de los años 40 y los 50. Con un motor de seis cilindros en línea de doble árbol de levas y hasta 265 hp en sus versiones 'S' de triple carburador, además de frenos de disco en las cuatro ruedas, representó un salto técnico frente al XK 120 y el XK 140. Hoy, ejemplares en condición de uso diario (condición #3) de las versiones 'S' cayeron por debajo de los 50,000 dólares, aunque las variantes Drophead se mantuvieron prácticamente sin cambios.


Los datos de cotizaciones de seguros de Hagerty revelan el fondo del problema: el 60 por ciento de las pólizas para el XK 150 corresponden a propietarios de la generación baby boomer, mientras que millennials y generación X juntos apenas representan el 25 por ciento. No significa que los deportivos británicos de posguerra desaparezcan del radar, pero sí marca un relevo generacional que está moviendo el dinero hacia otro tipo de coches.
El reporte también menciona al Imperial 1960-1963, la marca de lujo que Chrysler separó de su catálogo a mediados de los años 50 para competir directamente con Cadillac y Lincoln. Con construcción unibody desde 1960 y un V8 de 413 pulgadas cúbicas que entregaba entre 340 y 350 hp junto con la transmisión automática TorqueFlite de botones, representa otro ejemplo de un clásico históricamente relevante que hoy enfrenta el mismo reto: encontrar compradores dispuestos a pagar una prima por autos con décadas de historia pero cada vez menos presencia entre coleccionistas jóvenes.


