El Land Rover español que casi nadie recuerda: así es el raro Santana 1300
De los 4,000 que se fabricaron en Linares entre 1967 y 1978, sólo una fracción sobrevive hoy
Metalúrgica de Santa Ana, la compañía española conocida como Santana, construyó bajo licencia de Rover sus propios Land Rover en la planta de Linares desde 1958, con una cláusula de contenido local que obligó a fabricar hasta el 95% de las piezas en territorio español. De esa base nació en 1967 el Santana 1300, un vehículo con cabina avanzada sobre el motor que liberaba espacio en la caja de carga trasera, y que tomaba su nombre de su capacidad de carga: 1,300 kilogramos.
A simple vista se le confunde con el Land Rover Series IIA Forward Control británico, pero el 1300 fue diseñado íntegramente por los ingenieros de Santana sobre el chasis largo (LWB) del Land Rover local, no sobre un subchasis atornillado como el modelo inglés. Compartía con el resto de la gama el bastidor de largueros de acero, ejes rígidos con ballestas semielípticas, caja manual de 4 velocidades y caja de transferencia de dos rangos con tracción trasera o en las cuatro ruedas.

El motor de gasolina de 2.25 litros rendía alrededor de 80 caballos, mientras que la versión diésel entregaba poco más de 60; también se montó el seis cilindros propio de Santana en algunas unidades. Con el motor de gasolina el 1300 pesaba 1,760 kilogramos, y 1,840 con el diésel, cifras que junto a la potencia disponible explican por qué nunca fue un vehículo veloz, sobre todo con carga completa.
La mayoría se vendió como chasis-cabina para carrocerías a medida, aunque Santana también ofreció una furgoneta y una pickup con toldo de lona. Sus principales compradores fueron instituciones públicas: el ejército español, la Guardia Civil, la Policía Armada, el ministerio de obras públicas y la compañía telefónica nacional, además de un uso intensivo en labores contra incendios forestales, transportando agua, bomberos y equipo.


La producción se detuvo en 1978 tras unas 4,000 unidades, y el modelo dio paso al Santana 2000, presentado en 1979 con motor de seis cilindros de serie y una capacidad de carga de 2,000 kilogramos. El ejemplar que ahora circula en el mercado de coleccionistas es un 1300 de 1975, con un odómetro que marca apenas 11,256 kilómetros, motor diésel de 2.3 litros, transmisión manual de 4 velocidades, tracción parcial en las cuatro ruedas, frenos de disco y configuración para nueve pasajeros.
La restauración, documentada con más de 1,000 horas de trabajo y registro fotográfico completo, abarcó el chasis, el arnés eléctrico, el interior, la carrocería, la pintura y el piso de madera de la caja de carga, conservando las piezas originales según el vendedor. Para los aficionados a los 4x4 vintage europeos, se trata de una pieza poco común incluso en España, donde la mayoría de los Santana 1300 que sobrevivieron terminaron desgastados por décadas de servicio público.


