El motor secreto de Honda que salvó el título de Senna en 1991
El V12 revisado alcanzó 14,800 rpm y le dio a Senna una pole con 1.2 segundos de ventaja en Hungría
Ayrton Senna ganó el título de 1991 con cuatro victorias consecutivas al arrancar la temporada, una ventaja que llegó a ser de 29 puntos sobre el segundo lugar y 34 sobre Nigel Mansell tras apenas cuatro carreras del calendario de 16 fechas. Esa base amplia terminó siendo la diferencia, porque a mitad de año Williams-Renault se convirtió en el auto más rápido de la parrilla y puso en serios aprietos al McLaren-Honda MP4/6.
El giro llegó con tres victorias seguidas de Mansell en Francia, Gran Bretaña y Alemania, mientras Senna se quedaba sin combustible en dos de esas carreras por lecturas de consumo imprecisas tras un cambio en la especificación del combustible de Shell. A siete carreras del final, Mansell estaba a solo ocho puntos del brasileño y Williams ya superaba a McLaren en el campeonato de constructores.

"Para alcanzar a los Williams necesitamos mucho más de lo que vamos a tener y lo necesitamos rápido", advirtió Senna en Hockenheim, en un momento en que McLaria llegó a correr con hasta cinco especificaciones distintas de motor Honda y varios combustibles de Shell buscando frenar a la combinación Williams-Renault-Elf.
La respuesta de Honda llegó en Hungría, días después de la muerte del fundador de la marca, Soichiro Honda. Con un V12 revisado capaz de girar a 14,800 revoluciones en ráfagas cortas, Senna consiguió su primera pole desde Mónaco y sacó una ventaja de 1.2 segundos sobre los Williams, una de las vueltas clasificatorias más contundentes de su carrera.
Ese salto de rendimiento explica por qué, según los llamados supertiempos —el promedio de la vuelta más rápida de cada auto en cada fin de semana, expresado como porcentaje del mejor tiempo absoluto—, el McLaren MP4/6 terminó siendo el coche más veloz de la temporada 1991, por encima incluso del FW14 de Williams.
La temporada quedó marcada además por el abandono de Mansell en Canadá, cuando lideraba cómodamente y se despistó celebrando en la última vuelta, lo que regaló a Nelson Piquet su victoria número 23 y última en el campeonato. Ese tipo de episodios, sumados a la reacción de Honda, terminaron inclinando una lucha que en los libros de historia se recuerda como unilateral, pero que en la pista fue de las más reñidas que vivió Senna.


